Hoy es imprescindible que los partidos políticos incorporen herramientas cibernéticas para el mejor desarrollo de sus actividades en función de alcanzar sus metas programáticas. En ese orden, las ciencias de la computación son parte de los medios para alcanzar el objetivo, pero hay que tener cuidado de no transitar el sesgo de transformar el medio en un fin en sí mismo.
Cada día encontramos innumerables interrogantes que causan gran estrés especialmente a los dirigentes de agrupaciones políticas. Veamos algunas: ¿Habrá un totalitarismo digital? ¿Se acabarán las encuestas y sondeos tradicionales? ¿Pueden predecirse las elecciones con Twitter? ¿Es la forma de comunicar más importante que lo comunicado? Esta última pregunta, sin pretender dar respuesta a un planteamiento tan denso, nos lleva al centro de lo que deseamos poner de bulto en este breve escrito.

