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miércoles, 15 de diciembre de 2021

La pasión y la razón compiten en el alma humana

 

En la actividad diaria las personas rara vez se preguntan si sus acciones las guían la pasión o la razón. Y aún son menos los que se interrogan: ¿Cuál es su pasión más constructiva?, ¿qué beneficio le aporta esa pasión a usted y a la sociedad?; ¿Cuál es su pasión más destructiva?, ¿qué perjuicio le causa a usted y a la sociedad?

El Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) identifica la razón con equidad, justicia, rectitud. La palabra razón deriva del griego ratio, que significa equilibrio. La razón es necesaria para vencer las pasiones y someter la voluntad que nos desvía del camino en el cual purificamos nuestras costumbres.

lunes, 4 de octubre de 2021

La serpiente en los cultos del Mediterráneo

 

La serpiente es un símbolo bastante utilizado en las religiones mistéricas del mediterráneo e incluso en América precolombina, China, India y otros lados del orbe. En este artículo haremos una breve incursión sobre un tema que apasiona a eruditos y obliga al estudio profundo.

Su aspecto llama la atención. Se arrastra por el suelo sin patas, su físico frío, liso y en algunas especies presentan variedades multicolor. Su mordedura venenosa en ocasiones, pero también utilizado el producto para fines medicinales. 

De allí que su significado sea hija de la tierra. La serpiente sale de la tierra, se arrastra sobre ella y se esconde en sus entrañas. De esta observación parte probablemente la atribución de una naturaleza netamente telúrica; «hija de la tierra» es, sin duda, su apodo tradicional, especialmente en la literatura griega de la Antigüedad.

Pero también la encontramos caracterizada como un ser ctónico o apotropaico. Como ctónico, perteneciente al inframundo y adversaria del hombre. Como apotropaico, guardiana de recintos sagrados o entrada al mundo subterráneo; símbolo sexual masculino, por su forma fálica; guía de ánimas; fuerza femenina por su vientre que todo lo devora; o una energía capaz de renovarse constantemente gracias a su cambio de piel, entre otros significados.

La vara en simbología representa poder, conocimientos mágicos y otras significaciones. No en pocas ocasiones se relaciona con la serpiente. La vara de Moisés se transforma en serpiente frente al faraón de Egipto. Igualmente, cuando el pueblo de Israel es su peregrinar hacia la Tierra Prometida, maldicen y se rebelan constantemente por los padecimientos que les depara la marcha por el desierto, Dios le envía serpientes que muerden a los revoltosos y les causa la muerte. Aquí, un símbolo de castigo por la desobediencia. Luego, al Moisés interceder por su pueblo, Dios le ordena construir una serpiente de bronce que la coloca en el asta de la bandera, y quienes eran mordidos por los ofidios, con solo con ver la serpiente de bronce, eran curados. Aquí es un símbolo de arrepentimiento y perdón (Números, 21 6-9).

En el  mundo griego la vara de Esculapio, con la serpiente de Epidauro como símbolo de poder curativo.

Los judíos consideran a la serpiente como paradigma del pecado y del Diablo. La tentadora que engaña a Eva e induce a los primeros padres al pecado. Pero no deja de ser un símbolo de astucia e inteligencia, como hemos visto en la historia de Moisés.

En la mitología egipcia la serpiente juega un papel importante. Son varias las diosas serpientes, pero haremos referencia solamente al enemigo principal del dios solar y del orden universal egipcio: Apofis, quien reviste figura de serpiente. Símbolo de la fuerza de la oscuridad.

En el cristianismo las figuras de serpientes que tienen los báculos episcopales aluden a la serpiente de bronce de la Biblia. Otra figura parecida es el Leviatán, un monstruo marino que personifica a uno de los siete príncipes del infierno.

Jesús, tras escoger a sus doce apóstoles, les recomienda: “sed astutos como serpientes y candidos como palomas” (Mateo, 10, 16)

Un punto que no debemos pasar por alto es la función de la serpiente en las escuelas o religiones de misterios. Estos cultos tienen un origen telúrico por lo que justifica la presencia de la serpiente en ellos.

No pocos autores paganos, Eurípides (Bacantes, 101 ss., 698.768, etc.), Demóstenes (Corona, 260), Horacio (Odas, 2,19,19), hablan de su manipulación, agitarlas sobre la cabeza, ceñirse la cintura con ellas en estado de excitación extática. Las consideraciones esotéricas de estas religiones y la imposición de la ley del arcano, han impedido conocer más sobre el acto iniciático en algunos cultos de la «introducción de la serpiente en el seno del iniciado». Lo que se sabe es referenciados por testimonios cristianos como el de Clemente de Alejandría (Protéptico, 2,16), Fírmico Materno (De errore profanarum religionum, 10), Arnobio (Adversus Nationes, 5,21). Sabemos que mucho conocimiento no trasciende más allá de la tradición esotérica. 

Isidro Toro Pampols.·.

@isidrotoro1

Figura: La Serpiente Kundalini levantada por Moisés  en la Tau

Notas:

Apotropaico, ca. (RAE) 1. adj. p. us. Dicho de un rito, de un sacrificio, de una fórmula, etc. que, por su carácter mágico, se cree que aleja el mal o propicia el bien.

Ctónico. En mitología y religión, y en particular en la griega, el término ctónico (del griego antiguo χθόνιος khthónios, ‘perteneciente a la tierra’, ‘de tierra’) designa o hace referencia a los dioses o espíritus del inframundo, por oposición a las deidades celestes. A veces también se los denomina telúricos (del latín tellus).

 Bibliografía

*- Becker, Udo. Enciclopedia de las símbolos. Robin Book. Barcelona. España. 1966 *- Frazer, James George. La rama dorada: un estudio sobre magia y religión

*- Guerra Gómez, M. Misterios Y Religiones Mistéricas Gran Enciclopedia Rialp. 1991

domingo, 3 de octubre de 2021

Los símbolos en el mundo egipcio


Antes de entrar en el tema que nos ocupa, vamos a recordar la definición de la palabra símbolo de acuerdo al diccionario de la RAE:

“Símbolo. (Del lat. simbŏlum, y este del gr. σμβολον). m. Representación sensorialmente perceptible de una realidad, en virtud de rasgos que se asocian con esta por una convención socialmente aceptada.

  1. Figura retórica o forma artística, especialmente frecuentes a partir de la escuela simbolista, a fines del siglo XIX, y más usadas aún en las escuelas poéticas o artísticas posteriores, sobre todo en el superrealismo, y que consiste en utilizar la asociación o asociaciones subliminales de las palabras o signos para producir emociones conscientes.
  1. Ling. Tipo de abreviación de carácter científico o técnico, constituida por signos no alfabetizables o por letras, y que difiere de la abreviatura en carecer de punto; p. ej., N, He, km y $ por Norte, helio, kilómetro y dólar, respectivamente.
  2. Numism. Emblema o figura accesoria que se añade al tipo en las monedas y medallas.
  3. ant. santo ( nombre que servía para reconocer fuerzas como amigas o enemigas). ~ algébrico. m. Letra o figura que representa un número variable o bien cualquiera de los entes para los cuales se ha definido la igualdad y la suma. ~ de la fe, o ~ de los Apóstoles. m. credo ( oración).
    En las distintas variantes de la definición de símbolo encontramos dos constantes: es una representación sensorialmente perceptible de una realidad y, segundo, es socialmente aceptada.
Boletin2501: LOS SIMBOLOS EN EL MUNDO EGIPCIO

Entonces encontramos la razón que sustenta la afirmación: “el mundo espiritual de los egipcios no es asequible sin más a los occidentales de nuestro tiempo”. Y es que los antiguos egipcios vivían en un mundo de imágenes. De ahí que las formas primarias del pensamiento egipcio sean el símbolo y la imagen los cuales, en incontables ocasiones, se entremezclan de manera inseparable. Esa manera de percibir al mundo no es socialmente aceptada por el hombre de hoy. Y es que los habitantes del valle del Nilo no participaban nuestra lógica racional. La magia simbólica y los relatos de naturaleza mítica presidían hasta los actos de Estado. Eso que parece tan contradictorio al hombre occidental contemporáneo, era usual, común, en el Egipto milenario.

Masonería Egipcia - Diario Masónico

El mundo relacional de las imágenes

Las imágenes dominaban el principio formal. Para nosotros no tiene lógica que el cielo se represente como una vaca, o que el escarabajo sea venerado como el símbolo del dios Sol. El egipcio entendía que el cementerio debía estar en el occidente del país ya que el sol se pone en el oeste para recomenzar su trayecto en la mañana, así los muertos pueden lograr su desplazamiento hacia la nueva vida. Existe una correspondencia real que se da entre las cosas, en la relación entre el microcosmos y macrocosmos intuida por la mente y visualizada por los ojos. Si para el hombre actual el mundo es enigmático, no era menos para el habitante antiguo.

En la actualidad nos colocamos frente al universo e intentamos comprenderlo midiendo y calculando. Sobre la data obtenida analiza e infiere. En el mundo antiguo: egipcios, babilonios, griegos, entre otros, no intentaron contar las estrellas, sino realizaban una disposición gráfica que muestra o representa cosas relacionadas entre sí, facilitando su visión conjunta. Las identifica con imágenes y ese cielo estrellado se transforma en un libro ilustrado que le permite a la humanidad dar pasos de avances de inmenso valor. Ese encuentro en el espacio celeste de lo divino con el sentido de la existencia, se intenta conservar fijándolo en imágenes.

Para el hombre contemporáneo hay diferencias entre la realidad y el símbolo. Este es irreal y abstracto. Va más allá de la forma concreta. Pero para el mundo arcaico no. En el pensamiento mágico la imagen y su original son la misma cosa. La imagen es real. El nombre de una persona es algo más que una forma de identificarla. Es un componente de su existencia y a través del nombre se puede hacer daño al portador. El color rojo simboliza la vida, pero no queda allí. No. El color rojo la mantiene y posibilita la resurrección. El mundo mágico religioso del Antiguo Egipto es inclusivo. La magia es una forma de relacionarse con el mundo, la religión con dios. De ahí que ambas prácticas no se excluyan mutuamente, sino todo lo contrario: se complementan.

Hike
En el marco de la comprensión mágico religiosa, existe una fuerza misteriosa conocida como “Hike”. Hike, Heka o Heket, se representa como un dios o diosa que lleva sobre la cabeza un estandarte con una rana y que sujeta en sus manos dos serpientes.

Presente desde el Reino Antiguo, más que un dios es la personificación del poder del Sol. Aunque tradicionalmente se ha traducido como magia, en opinión de muchos egiptólogos, sería más acertado decir que es el poder que permite obtener fines más allá del alcance de la acción y la expresión normales. Como dios asociado a los poderes mágicos y sortilegios, es la personificación de la magia divina que produce la vida, el poder mágico del sol y el poder de la palabra.
Forma parte de la comitiva de la barca solar, encargada de la defensa de Ra y es uno de los responsables de repeler a la dañina serpiente Apofis que lucha cada noche para atacar y eliminar al Sol. Presente también en los Textos de los Sarcófagos, aparece como dios primordial; sin embargo, poseía un clero compuesto de médicos-magos.
En los Textos de las Pirámides se encuentran el jeroglífico “serpiente” con varios cuchillos para hacerla inofensiva. Se parte de la fe en la mencionada fuerza misteriosa que produce efectos sobrenaturales, la cual forma parte de la naturaleza de los dioses y la misma puede ser utilizada por los sacerdotes expertos, quienes, en su rol de sacerdotes funerarios, tienen la misión de exorcizar los poderes de la muerte y de asegurarle al difunto una “existencia” feliz.

La alquimia en la historia |

La simbología en la relación macrocosmos microcosmos

El razonamiento mágico se encuentra en aquellos pueblos que comprenden que todos los fenómenos están relacionados entre sí por una participación mística. Parte de ahí el desarrollo del razonamiento mítico y en ese proceso de transición el hombre ya no observa el mundo como síntesis y ahora se reconoce a sí mismo como un ser envuelto en la polaridad cósmica. El hombre realiza la experiencia del espacio y del tiempo. Para el egipcio los mitos eran “hechos de los dioses al comienzo de los tiempos, pero estos sucesos eran símbolos que expresaban la organización actual de las cosas”.

La figura que representa al dios aire Shu separando el cielo (Nut) de la tierra (Gueb), es un acto simbólico de la toma de conciencia del Arriba y del Abajo, de la Luz y de la Oscuridad, del Bien y del Mal. Allí encontramos el devenir simbólico del pensamiento mágico que se integra al pensamiento mítico.

Se consideraba que Shu posibilitaba al difunto su ascensión al cielo. Como señor del aire, es la atmósfera que separa la tierra del cielo, o sea, es el espacio vacío que existe entre el cielo (Nut) y la Tierra (Gueb), el aire y la luz que da lugar a la existencia de vida y su ocupación eterna era mantener separados el cielo (Nut) y la tierra (Gueb) para que el caos no se apoderara del universo; aunque según Plutarco, lo hizo por orden de Ra. El resultado es que gracias a la creación de ese espacio intermedio entre el cielo (Nut) y la tierra (Gueb) se podía difundir la luz solar, garantizando así a su padre (Atum-Ra) un espacio diferenciado que le a él permite volver cada día.

El encuentro con el centro de la existencia

Por medio de los ornamentos geométricos, el hombre del neolítico expresa su visión mágica del mundo. Más allá de la exigencia de los materiales y la tecnología, o de la necesidad instintiva de imitar, el ser humano de la época Predinástica concibe la ornamentación simbólica como un símbolo.

En los mapas se registraba la “geografía del más allá” y se pintaban en el fondo de los ataúdes. Era la guía necesaria para conducir al difunto en zona desconocida. El arte era utilitario en función del culto y la magia. No se puede hablar del arte arcaico egipcio con la misma óptica que tenemos hoy día del arte en Occidente. En la arquitectura monumental, representada en las pirámides o las pinturas funerarias de Tebas, no figura nada que no sean símbolos y estos comprensibles para la clase sacerdotal y para aquellos iniciados en el conocimiento esotérico egipcio. Los médicos pertenecen a una clase sacerdotal. Las normas que rigen la higiene y la prevención de enfermedades son mandamientos. Los funcionarios jurídicos son los “sacerdotes de Maat”. Todo el ordenamiento ciudadano lo da el dios creador. Todo esta impregnado por la religión y esta, a su vez, es un conocimiento exclusivo de los iniciados.

La afirmación anterior no puede hacernos pensar que el arte egipcio era inmutable. Rígido. Estático. No, en absoluto. La imagen original de la “pantera volante”, el símbolo del cielo (pantera) y del sol (el halcón de la mañana como hijo y el hombre de la tarde como padre) se fue cambiando en la del “disco solar volante” (sol con alas). De allí la importancia de comprender lo que el símbolo en sí mismo significa para el hombre de aquellos tiempos.

Cuando el egipcio observa un símbolo que para un occidental puede representar una barca, la pirámide, la flor de loto, la garza, la rana, piedra preciosa o cualquier otro, no piensa en la superficie de la cosa o en la forma del símbolo. Al encontrarse con el emblema tiene la sensación de encontrarse con el infinito. Se aleja de los motivos cotidianos y se adentra en el camino que lo convoca al centro de la existencia. El símbolo lo conduce al origen y a la muerte, la luz y la oscuridad, el bien y el mal. Es un resumen de ese “mundo distinto” que poco tiene que ver con el aquí y el ahora. Complejo cosmos al cual accede por medios de las categorías simbólicas típicas que le permiten ir y asistir de los pequeño a lo grande, de los fragmentario a la totalidad, de lo efímero a lo eterno.

Este concepto se nos hace difícil a los habitantes de este tercer milenio ya que el símbolo no pretende explicar de una manera racional las misteriosas relaciones existentes en las leyes naturales que rigen los fenómenos del mundo. De allí que el título de “Guarda del Secreto”, existente en el Imperio Antiguo, era tan importante ya que el conocimiento del orden cósmico es un secreto que hay que mantener a buen resguardo de lo profano.

Al momento de convocarse al iniciado, el símbolo tiene la función de tutelarle en la senda hacia algo superior y de revelárselo al mismo tiempo. Pero el símbolo, igualmente, tiene la misión de esconder el conocimiento al ignorante, quien nunca sabría darle buen uso.

Uno de los títulos existente es el “Guarda del Secreto de la Cámara del Vestuario”. Pocos sabían cómo y en qué ocasiones había que usar las diferentes partes del traje ceremonial. Situar cada vestido o joya en el mito. El acto de vestirse, en sí mismo, es simbólico.

Pin de Handerson en No te importa | Arte del antiguo egipto, Crecimiento  espiritual, Espiritualidad

Símbolos: arquetipos en el alma del ser humano

Algunos podrán creer que en el repertorio simbólico egipcio se encuentran ambivalencia. Que los hay bipolares. Que Osiris, por ejemplo, considerado dios del infierno y, al mismo tiempo, señor del cielo; es el Sol poniente y naciente, perecer a manos de su hermano Set y ser inmortal. La diosa Bastis aparece como una gata amable, festejada por las mujeres con música y bailes. Sus sacerdotes son médicos. Sin embargo, la diosa bajo el nombre de Sacmis, aparece como una cruel devoradora, una feroz batalladora en forma de leona.
Carl Gustav Jung (1875-1961) psiquiatra y psicoanalista suizo, fundador de la escuela analítica de la psicología, quien realizó una variación sobre la obra de Sigmund Freud y el psicoanálisis, interpretando los problemas mentales como un modo patológico de procurar la autorrealización personal y espiritual, estableció que los símbolos no están sujetos a tiempo y lugar y que la mayoría se rigen por leyes independientes de la tradición ética y de la religión. Los psicólogos han constatado que las imágenes le vienen al hombre también desde el fondo de su alma, del subconsciente y no solamente del mundo visible. Que estas imágenes se le aparecen al individuo en los sueños o en estados semiconsciente. Esto es lo que Jung define como arquetipos.

Arquetipos que entran en la consciencia en forma de mitos y símbolos. Como los arquetipos se encuentran en el alma de los hombres, estos pueden emerger a la conciencia de cualquier pueblo y en cualquier tiempo. Los símbolos del gato y del león –Bastis y Sacmis- pertenecen al arquetipo de la “Gran Madre” que da a luz y devora, diosa de la Tierra de la que proviene y regresa todo ser viviente.

La psicología de Jung explica por esta vía la existencia en el arcano mundo egipcio de ideas e imágenes que se conocen –antes o después- en otras regiones. El dios que desciende a la tierra, del agua de vida, del arca sagrada, del camino al otro mundo, entre otros.

EGIPTO - Octavi Piulats

Simbología egipcia: custodia del verdadero conocimiento

Desde tiempo arcano el rey egipcio personificaba al dios Horus. Es el simbolismo del dios que desciende a la tierra. En tiempos primitivos, de acuerdo a la tradición mítica, Osiris, el hijo del dios tierra Gueb y de la diosa cielo Nut, le dio al país del Nilo leyes y le enseño a respetar a los dioses. A su muerte, le sucede Horus en el dominio de Egipto. De allí la simbología real que Osiris es el rey que fallece y que Horus es el rey “en el trono de los vivos”. El poder real es una encarnación del poder divino. El rey es la personificación del dios Horus.

Así el rey al morir se transforma en Osiris y todos son sucesores del dios Osiris. A partir de la Dinastía IV, al rey se le denomina, además, hijo del dios Re o, simplemente, “imagen viva en la tierra” de su padre.

De lo anterior se desprende que la simbología egipcia no es rígida en absoluto. Pero en su esencia, mantiene la concepción de su conocimiento y creencias. El templo de Amenofis III en Luxor muestra como el dios Amón asume la forma del rey actual y en la unión con la reina, garantizaba la sucesión divina del heredero. Ese modelo o, en palabras de Jung, arquetipo, se expresó ya bien entrada en nuestra era con la teoría del derecho divino de las monarquías occidentales.

En el sarcófago de Tutankhamón se observa, sobre su frente, el buitre y la serpiente que simbolizan a los dos países: el Bajo y el Alto Egipto. Señalamos estos con el fin de observar la importancia del mundo de los símbolos y para que este ejemplo nos ayude a comprender un poco más en el significado compartido por el colectivo, pero no para encontrarnos con el verdadero significado de los mismos, ya que ello, como se ha dicho en párrafos anteriores, corresponde al conocimiento de los iniciados.

El buitre de Elkab, ciudad del Alto Egipto, y la serpiente de Buto, en el Delta, son los animales heráldicos de los dos países. El buitre es el animal sagrado de la diosa Nekhbet y simboliza la corona blanca del Bajo Egipto. La serpiente se refiere a Uto y simboliza la corona roja del Alto Egipto. Allí tenemos dos animales heráldicos, dos coronas y dos diosas: tenemos entonces la expresión dualística egipcia de que el mundo percibido por los sentidos ha nacido de la división de una unidad original. Todo este interesante simbolismo se desprende de los hallazgos arqueológicos en torno a la institución real egipcia.

Siguiendo en el campo de la institución real, encontramos que en la mitología propia de otras latitudes, por ejemplo Grecia, se encuentra el paso de las regiones de los dioses a la de los mortales. Esto no ocurre en la egipcia. El rey es el único vínculo entre ambas zonas. El rito de entronización se encuentra lleno de símbolos. Primero, el candidato al trono es purificado con el agua de la vida, para “que se volviera tan joven como Ra”, quien también se purificó antes de emprender su viaje por los cielos. La víspera de la coronación se erigía lo que se conoce como la pilastra Dyed, lo que seguramente es un rito de fertilidad. La coronación es llevada a cabo por los dioses. Luego, el rey disparaba una flecha a cada uno de los puntos cardinales asumiendo así, simbólicamente, el dominio sobre el mundo.

La cruz ansada o ansata, la lleva el rey en la mano. Es símbolo de ser portador de vida. En su corona lleva la serpiente de oro (Ureo), símbolo del centelleante ojo del sol que destruye a los enemigos de la luz. El rey es el garante del orden terrestre y cósmico.

Estos poderes divinos se renuevan al término de unos treinta años de mandato por medio de la fiesta del Jubileo (heb-sed). El hecho de hacerlo a los treinta años puede estar basado en el ciclo orbital de Saturno. En el sur de la India se lleva a cabo una fiesta similar tras doce años de reinado; que corresponde al ciclo orbital de Júpiter. La fiesta del Jubileo representa la muerte y resurrección del rey, por lo que alcanzaba nueva fuerza vital. Esta celebración también se encuentra en culturas antiguas de Europa y en otras partes del mundo. El elemento común a estas fiestas es el hecho de que la posición de las constelaciones era decisiva al determinar la fecha de la muerte ritual. En Kordofán, región situada en el centro del actual Sudan, se apagaban todos los fuegos con lo que se simboliza la extinción de la ley y el orden. Por analogía, la ceremonia de “encender el fuego” recibe un especial significado en la fiesta egipcia del Hebsed o Jubileo, ya que el rey mismo encendía el nuevo fuego y garantizaba así la luz y la vida. Esto, en apretada síntesis, es lo que la arqueología y otras ciencias de la cultura recogen del mundo simbólico egipcio. Nada que ver con los textos esotéricos los cuales profundizan en su significado, pero el mismo es sólo para iniciados. Lo importante de esta lectura, es que, sin temor a equivocarnos, la ciencia exotérica cada día encuentra elementos que ratifican la importancia y la profundidad del saber esotérico.

Isidro Toro Pampols.·. 

Bibliografía

Lurker, Manfred. Diccionario de dioses y símbolos del Egipto Antiguo. Indigo. Barcelona, España. 1991

Becker, Udo. Enciclopedia de los símbolos. Robin Book. Barcelona, España. 1996.

Landmann, Michael. Antropología filosófica. UTEHA. México. 1961

sábado, 2 de octubre de 2021

Cinco tesis capitales de la antropología cristiana

 


El cristianismo ha marcado el devenir de la civilización occidental. Los teólogos, desde los primeros siglos, han desarrollado un cuerpo de ideas las cuales sustentan el pensamiento religioso y para ello han utilizado la filosofía, particularmente la griega, como herramienta que ayuda a comprender un planteamiento que, si bien está basado en la fe, se explica mediante la razón. La antropología cristiana sustenta cinco tesis capitales, sobre las cuales se levanta el andamiaje de esta religión. Las mismas son las siguientes:

Para comprender la masonería: Cristianismo y filosofía en el siglo I

 


Palestina, lugar de nacimiento del cristianismo, pasa a formar parte del reino de los Ptolomeos al desmembrarse el imperio de Alejandro Magno. La Dinastía Ptoloméica es aquella fundada por Ptolomeo I Sóter, general de Alejandro Magno. Esta estirpe gobernó en Egipto durante el período Helenístico desde la muerte de Alejandro hasta el año 30 a. C., en que se convirtió en provincia romana. Ese tiempo se reconoce en la historia como período Helenístico o Alejandrino de Egipto. Esa realidad dejo huellas profundas, especialmente en el pensamiento filosófico.

Palestina, como señalamos, paso a ser parte del reino de Ptolomeo y éste, en sus relaciones con los judíos, respetó su religión y costumbres. Eso no fue impedimento para que penetraran la cultura, educación y formas de vida propias del helenismo.

Filosofía contemporánea - Wikipedia, la enciclopedia libre
Platón y Aristóteles

Grecia es la cuna de la filosofía. Allí por primera vez se entiende la disciplina como investigación. Lo original de este escudriñamiento es su autonomía, ya que recibe sólo de si su fundamento y la ley de su desarrollo. Una característica que adquiere la filosofía es su libertad. Libertad significa que el punto de partida, la disciplina y el método de investigación sean descubiertos y adaptados por ella misma y no impuestos.

La religión parte de una premisa distinta: la creencia por la fe. Las creencias tienen su base en la revelación, no en la investigación. Un testimonio superior se le presenta al hombre y este lo acepta. El cristianismo no es diferente. La mejor demostración la encontramos en el Evangelio de San Juan cuando “los fariseos le dijeron: Tú das testimonio acerca de ti mismo; tu testimonio no es verdadero.

8:14 Respondió Jesús y les dijo: Aunque yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque sé de dónde he venido y a dónde voy; pero vosotros no sabéis de dónde vengo, ni a dónde voy. 

8:15 Vosotros juzgáis según la carne; yo no juzgo a nadie. 

8:16 Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy yo solo, sino yo y el que me envió, el Padre. 

8:17 Y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero. 

8:18 Yo soy el que doy testimonio de mí mismo, y el Padre que me envió da testimonio de mí. 

8:19 Ellos le dijeron: ¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesús: Ni a mí me conocéis, ni a mi Padre; si a mí me conocieseis, también a mi Padre conoceríais.” (S. Juan VIII, 13,19)

Allí se encuentra la demostración de que su enseñanza se fundamenta en el valor, fe y respeto al Padre.

El problema se presenta cuando el hombre religioso quiere conocer y comprender el significado de la verdad revelada. Aquí renace el espíritu investigativo del ser humano. El hombre reconoce la verdad revelada, sabe que está allí, pero queda ahora acertar como acercarse a ella, comprender su autentico significado y como vivir en esa verdad, integrada a ella.

En este momento toma cuerpo la filosofía, ya que la necesidad de investigación del hombre religioso para acercarse a la verdad revelada hace resurgir la investigación. Aunque renace con un fin especifico, no es menos cierto que se presenta con todas sus características que la distinguen. Con gran fuerza, ya que la verdad que va a investigar es la Verdad.

Es posible una filosofía cristiana? | Revista RYPC

De allí que del cristianismo nace la filosofía cristiana. Su misión es ayudar al hombre a comprender la verdad revelada por Cristo en su significado auténtico. La filosofía griega le coloca en bandeja de plata los instrumentos. El hombre comenzaba a tener acceso al significado de la revelación cristiana gracias a la especulación helénica.

Tras el tránsito de Jesús por esta existencia, la Iglesia que comienza a conformarse, se da por tarea el acercar a los hombres el significado esencial del mensaje cristiano. Cierto es que ni Jesús ni los apóstoles instituyeron el episcopado monárquico ni el ministerio, mas si encontramos en la Carta de Pedro la idea del sacerdocio universal de todos los fieles. Los primeros elegidos como funcionarios eclesiásticos fueron Esteban, Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás prosélito de Antioquia. Estos fueron presentados “ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos”. (Hechos VI, 5,6) Ahora, los historiadores afirman que la primera mención de ordenación de sacerdotes data de la época de Hipólito de Roma, muerto el año 235 d.C. Estos hechos se encuentran registrados y lo importante era la misión de reunir a la humanidad en una comunidad universal –catolicismo- en la cual el valor de cada persona se funda en su capacidad de vivir de acuerdo a los preceptos cristianos. La tarea de comprensión del significado de los mismos, se le encomendó a la filosofía, pero ya cristiana.

Ahora hay que tener presente que la investigación en la filosofía cristiana no tiene por finalidad descubrir nuevas verdades. Eso es imposible. Ni siquiera desarrollar la verdad del cristianismo primitivo. La filosofía cristiana sólo puede encontrar el mejor camino para que la humanidad descubra y haga suya la revelación.

La Iglesia cristiana tiene la obligación de esclarecer la verdad para que cada hombre tenga una guía y un límite, que nunca se lo podrá dar la razón y si lo encuentra en la filosofía cristiana. De allí que la Iglesia en sus Concilios, que son asambleas solemnes, define las doctrinas que formulan el significado esencial del testimonio que se expresan en los dogmas.

El día que el cristianismo acabó con la filosofía

De lo anterior inferimos que la filosofía en el cristianismo tiene sus linderos bien definidos. Se pierde el sentido original de la filosofía griega que le permite en la investigación inicial fijar los términos y el significado de su problema; aquí, en el cristianismo, los términos y la naturaleza del tema ya le han sido dados.

La importancia reside, desde luego, en que la filosofía ha mantenido con fuerza la inmutabilidad del significado esencial del mensaje cristiano, la fuerza y la eficacia de su misión espiritual.

De allí que el cristianismo se presentó como la última y más completa manifestación de la filosofía, ya que el problema de la Verdad ya está resuelto.

La masonería, de su lado, entiende que emblemáticamente la Verdad está allí, en el Oriente Eterno. Su representación en el Taller se encuentra en el Ara. Esta Verdad está velada por símbolos y alegorías. La filosofía es la gran herramienta para desentrañar estos símbolos y alegorías. Las herramientas: mazo, cincel, regla de 24 pulgadas, escuadra, compás y muchos otros, nos ayudan a desarrollar nuestra guía y límites. Los ritos nos muestran el camino: la vereda del iniciado, llena de obstáculos a vencer. El giblim, o albañil de sí mismo, trabaja su ashlar, o piedra en bruto, con la fuerza de convicción de quien al elevar su Templo Interior, aplomado y nivelado, encontrará el significado del descubrimiento, entre la escuadra y el compás.

Isidro Toro Pampols.·.

11 de junio 2017


Bibliografía.-

*- Abbagnano, Nicolás. Historia de la Filosofía. 2da edición. Montaner y Simon, S.A. Barcelona, España 1964

*- Backhouse E., Tylor C. Historia de la Iglesia Primitiva. Tomo I. Libros CLIE. Barcelona. España. 1986

* Blázquez Marinez, Joé María. El Nacimiento del Cristianismo. Editorial Síntesis. Madrid, España 196

Internet: Wikipedia

Faros de la Antigüedad: Los Siete Sabios de Grecia


 

Realizamos una aproximación a la sociedad griega desde el periodo micénico hasta llegar al Arcaico, para situar en el contexto los consejos pletóricos de filosofía de vida de los Siete Sabios de Grecia. Hombres en fin de cuentas, con sus pasiones y debilidades, pero que dieron un paso adelante en un mundo convulso, lleno de retos y amenazas. Las colectividades de la época, o de las épocas, porque se dibuja velozmente más de dos milenios de historia, desde el periodo micénico hasta  el Arcaico, crecieron en espiral en torno a problemas sociales que se originan por una serie de causas que las podemos resumir en económicas, geográficas, tecnológicas, culturales, de poder, religiosas, en fin, propias de la complejidad de ese ser extraordinario llamado humano. Pero en cada giro que se daba en el devenir del tiempo, siempre en el centro se vislumbraba la idea de un mundo mejor, con mayor respeto a la dignidad del hombre. 

La sentencia de un Solón: “huye de aquellos placeres que paren tristeza”, de un Cleóbulo: “familiar a la virtud, extraño a la maldad”, son sólo un par de ejemplos del variado menú de consejos que pretenden orientar a la humanidad por senderos de Luz, encaminados a tener una mejor sociedad, con hombres más virtuosos.


Isidro Toro Pampols.·.

 

IR AL OPÚSCULO

viernes, 1 de octubre de 2021

“Los primeros teólogos”

 


Así llama Aristóteles a quienes elaboraron los mitos, cosmogonías y teogonías. El hombre primitivo observa la acción imponente de fenómenos que se manifiestan en el firmamento, en las estrellas, nubes, pero también en su propia vida, igual en la tierra, en el mar, lagos y ríos, en fin en lo alcanzable y lo que se vislumbraba más allá de lo físico.

Le da una explicación y la misma es elaborada sistemáticamente por magos, sacerdotes, agoreros. Vienen los ritos, las ofrendas y hasta los sacrificios. Se busca en el conticinio la explicación y se persigue la conexión que pueda dar el esclarecimiento convincente, bien por elaboración o apelando a la fe.

Quiénes son los dioses olímpicos de la mitología griega?

Los dioses surgen en el imaginario y el mito que sublima y copa buena parte de la existencia del ser humano. Los griegos, o mejor expresado los helenos, nos dejan una maravillosa herencia en la materia, pero no son los únicos. También los persas, babilónicos, judíos y que decir de los hindú o las culturas del lejano Oriente.

Los helenos construyeron poderosos dioses sobre la base de la belleza que presentían más allá de la observada en el ambiente terrenal. La alegría y el placer que sienten en sus sentidos, la valentía de sus hombres enfrentados a la naturaleza o a otros semejantes y hasta la venganza – tan humana – que la proyectan en los dioses y divulgan en los mitos.

Dioses y héroes se entrelazan y se transforman en nuevas divinidades. Ya lo denuncia Tertuliano y gana la fuerza suficiente con la teoría del heleno Emevero para evidenciar a los dioses paganos como simple invenciones humanas. Pero en nada le quita sabiduría a los mitos ni dejan de ser una búsqueda de la verdad.

Biografia de Homero
Homero

Aristóteles califica a Homero como el primer filosofo. Como bien dice Tucídides, filósofo es quien ama la sabiduría. Y que son los mitos. Un camino hacia la unidad desde la pluralidad. La búsqueda de lo simple, desde la diferenciación. Tratar de conocer el espíritu, la verdad, todo en mitos. Platón aún los utilizaba en su construcción filosófica. 

Un punto interesante en la narrativa de la Grecia Antigua es que la comprensión de los acontecimientos depende de la voluntad de los dioses, pero sin descartar el obrar de los seres humanos. Aquí prende la idea del libre albedrío. Lo anterior se desprende de la obra de Homero, en la cual existe unidad entre lo suprasensible y lo sensible, entre lo espiritual y el cuerpo, el dolor y la alegría, lo oscuro y lo iluminado; desprendiéndose la idea de que ambas fuerzas son parte de una unidad que se enriquece con la antítesis. Aunque es poesía, no deja de ser un indagar y presentir la sustancia, o sea, aquello que no necesita de algo anterior para existir. Y allí, siempre, está la acción del hombre.

Si bien Homero es poesía, Hesíodo es teología en cuanto que trata de los dioses, sus atributos y perfecciones.

La religión griega en Homero y Hesíodo | ANIMASMUNDI
Hesíodo

Hesíodo, en su teogonía, construye un argumento lógico del nacimiento del mundo. Hay un momento en que pasa del mito a la teología. Despliega la creación y desarrollo del mundo en tres tiempos: el de Urano, el de Cronos y el de Zeus. En el origen, primero fue el Caos, ser asexuado y sin figura y lo describe como un abismo que se abre nada más, algo como el espacio vacío. Luego emergieron el primer ser femenino y masculino: la Tierra, madre de todos y Eros, dios del amor, del movimiento y la evolución. Del Caos sale Erebo, dios de las tinieblas y Nix, diosa de la noche. De la unión de Erebo y Nix, nacen Éter, el brillo fulmíneo, que participa de las propiedades del rayo; y la diosa del día, generándose la luz por la fuerza creadora de Eros.

Hay claramente una teología cargada de planteamientos filosóficos. Deja rápidamente  la abiogénesis y da paso a creadores y creados, a las musas, hijas de Mnemosina, que a su vez es recuerdo y memoria. Hesíodo no enlaza cada musa con las artes y ciencias como posteriormente se encuentran en los escritos, para él lo importante es que representan el número nueve y el coro de todo lo que alegra al ser humano y lo ennoblece. Allí hay mucho de esoterismo.  

Estos mitos han dado origen a muchas teorías cosmogónicas, además de la de Hesíodo. Con razón Aristóteles los llamo “los primeros Teólogos”     

Isidro Toro Pampols.·.

La religiones mistéricas presentan misterios que no se plantean explicar

 


Se califica como religión mistérica o religión de misterio, la que presenta misterios que no se plantea explicar. Las razones para esta negativa a revelar los detalles de la religión pueden ser variadas. Desde razones de defensa de la propia comunidad ante represalias de colectivos mayoritarios, protección de intereses personales, la vivencia de pertenecer a una sociedad exclusiva, o simplemente la imposibilidad de explicar racionalmente esos datos relacionados con la religión.

Por lo tanto, más que una religión, es un modo de vivir un culto, existiendo a lo largo de la historia de las religiones muchas que pueden encajar en este tipo. El secretismo y exclusivismo de algunas de estas observancias mistéricas conlleva una serie de ritos iniciáticos, y frecuentemente un periodo de preparación y de pruebas, antes de aceptar a un nuevo adepto en la comunidad. Estas ceremonias recibían el nombre de misterios. (1)

Cultos mistéricos antiguos - Mistérica

Existen muchas religiones mistéricas y exponer cada una de ellas es trabajo de eruditos. Pero lo que al menos debe conocer todo interesado en temas relacionados con el esoterismo o religiones de la antigüedad, son las notas comunes a muchas de ellas, que a la vez las diferencian de otras religiones exotéricas.

Lo primero es listar un grupo de religiones consideradas mistéricas, aunque la relación no es exhaustiva. Así tenemos, entre otras, misterios dionisiacos y órficos, helénicos de Eleusis, de Zálmoxis de los getas, mesenios de Andania, cabíricos de Samotracia, de Sabacio, frigios de Atis y Cibele, de Tammuz-Adonis, iránicos de Mitra, egipcios de Isis-Osiris, de la Bona Dea.

Ágora: Las religiones mistéricas, con Luis Vivanco - YouTube

El numen, como deidad dotada de un poder misterioso y fascinador, subyace en estos cultos y la tierra, impregnada de numinosidad, divinizada, es el origen de estas manifestaciones. Históricamente la sitúan en el neolítico y en cuanto a ubicación en Oriente o en el Antiguo Egipto. Es importante conocer que en la cultura helenística de la Antigua Grecia, antes del 600 a.C. están presente los cultos mistéricos de Eleusis (Démeter: hermana/esposa de Zeus y Perséfone: hija de Démeter y esposa de Hades) y los de Dionisio y las bacantes.

El origen se relaciona con los misterios de pueblos agrarios y matriarcales, donde la tierra y la sangre ejercen un influjo especial. La sangre derramada por sacerdotes e iniciados en varios misterios es un fuerte intento de comunicarse con la naturaleza. Sus divinidades son ctónicas o telúricas, son dioses o espíritus del inframundo, por oposición a las deidades celestes.

Los Misterios Eleusinos – El pensante | Misterios eleusinos ...

La salvación de cada iniciado en una búsqueda de la comunión, la unión mistérica con el ser -«huida del uno al Uno» (2) -tal como lo plantea Plotino en un contexto diferente-, lo cual nos presenta un escenario que va más allá de la salvación colectiva, siendo la convicción muy personal ya que busca fundirse con el Uno. El hombre existe en el cosmos en una medida más pequeña. Mientras que en otras religiones el hombre sale de la Naturaleza como algo singular, aquí el hombre es un microcosmos. Esta idea es aceptada por los griegos y se proyecta aún en nuestros días, especialmente en el pensamiento esotérico, lo que difiere sustancialmente del planteamiento bíblico en el cual el ser humano no revierte al cosmos de ninguna manera.(3)

Una característica de las religiones mistéricas es el rito de iniciación. En nuestra sociedad se nace cristiano, el bautismo es el «primer sacramento», la «puerta de los sacramentos» y la «puerta de la Iglesia». En las escuelas de los misterios se llega tras haber transitado por una serie de pruebas que dejan constancia de estudios que suponen una convicción y un conocimiento reflexivo en el neófito. Que el rito de iniciación, por medio de elementos simbólicos los cuales tienen un sentido profundo en cuanto al compromiso que se adquiere, como juramento solemne, con la observancia que se abraza.

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Los misterios parten de los ritos iniciáticos, que apartan al iniciando del resto de los mortales. Pasan a ser parte de un colectivo que por medio del estudio, el conocimiento de los símbolos y las practicas rituales, tiende, individualmente, a la unión con la divinidad. Unión que se inicia en el momento de la iniciación y en diferentes ceremonias se va aquilatando el conocimiento y se amalgama el camino de la unión. Ese encuentro ascendente no puede ser exotérico. Debe ser esotérico. Es tal la exigencia de conocimiento que de ser pública la simbología que representa, cualquier persona puede elucubrar sólo en el significante sin descubrir el significado, único válido en el contexto de la escuela o culto mistérico. Por eso casi todos los misterios terminaron por prohibir la divulgación de sus prácticas; hablar de ellas era profanarlas, sobre todo al quedar dominados los pueblos por las religiones étnico-políticas.

Se impone para salvaguardar el conocimiento real la ley del arcano y se aumenta el carácter oculto, esotérico, en las celebraciones iniciáticas, siendo tan fuerte, debido a las asechanzas propias de las persecuciones religiosas, que misterio terminó por ser sinónimo de oculto, misterioso. Este esoterismo hace que los documentos verdaderos sean difíciles de encontrar. También de desviaciones y tergiversaciones que dieron pie a las represiones más brutales conocidas (caso de las Bacanales en Roma). No pocas veces se acuso de actos caníbales, acusación que también sufrieron los cristianos de los primeros siglos de nuestra era.

386f3-Eleusinian-Mysteries-2 | Un Técnico Preocupado

La salvación es ultramundana. Los actos rituales de los misterios están orientados a preparar y enseñar con vivencias que la muerte es tránsito de una vida a otra, que es necesario llevar una vida pura y portarse siempre conforme a las enseñanzas recibidas. Más allá del contenido doctrinal de la escuela individualmente concebida, las ceremonias se orientan al encuentro con la divinidad o a la integración del cosmos, al cual pertenece. Y para lograrlo, se debe llevar una vida respetuosa, cumpliendo las exigencias de la enseñanza basadas en la virtud y el conocimiento, completando el ciclo que permite llegar a la meta que es la felicidad total del individuo, hecho esencia.

Entre las actividades comunes en las escuelas o religiones mistéricas, se encuentran las  prácticas de introspección y retiro; periodo de iniciación y adiestramiento en la vida espiritual bajo la dirección de un guía, maestro o sacerdote; algunas realizan ayunos y abstinencias; purificaciones, abluciones; incluso sacrificios rituales, entre otros.

Todo el ceremonial de la religiosidad iniciática, además de facilitar la liberación del mal, tiende a llenar el ansia de felicidad mediante la unión iniciada en esta vida con la divinidad y consumada tras la muerte. Demóstenes afirma: «Huí del mal, encontré lo mejor» (4).

Persia Roma : mitraísmo religión mistérica llegada Persia ...

Numerosos ritos simbolizan la unión con la divinidad, al tiempo que señalan el camino para lograrla. Entre las prácticas se encuentran la omofagia o comida, en crudo, de un animal teofánico (misterios dionisiacos); banquete en el que se alimentaban con el místico sentido de ágape de inmortalidad (Atis-Cibele); rito nupcial o matrimonio sagrado -hierogamia- (Eleusis, Atis-Cibele); la representación simbólica de la muerte y resurgimiento del iniciado (Eleusis, Atis Cibele, Isis-Osiris, Mitra).

El sacerdocio lo ejercen en muchos casos mujeres y en general los ministros del culto encarnan la divinidad no solamente por representación. Una vía para lograr tal carácter es la práctica de la hierogamia, que significa matrimonio sagrado. Consisten en la unión ceremonial entre un hombre o una mujer con una divinidad. Tales uniones también podían llevarse a cabo con animales sagrados e, incluso, entre los astros, caso de la unión entre el Cielo y la Tierra.

El tiempo mítico cósmico está, usualmente, en sintonía con la naturaleza. Solsticio de verano e invierno son de gran importancia. De que sean fechas propicias para cultos telúrico cósmicos, por medio de ritos que conectan al iniciado con la deidad. El tiempo no es el histórico, como puede ser para las religiones posteriores. Tiene que ver con los ciclos de la naturaleza.

Muchos han estudiado las relaciones entre las religiones mistéricas y el cristianismo. No es materia de este artículo. Pero si es importante recordar que en el lugar donde nace el cristianismo son tierras en las cuales hay gran influencia de las religiones mistéricas provenientes tanto de Egipto, como de Babilonia y Persia, como también la influencia helenizante de la filosofía griega, particularmente los neopitagóricos, el platonismo y los neoplatónicos. Algo de esto abordaremos en próximos escritos.

Isidro Toro Pampols.·.

Notas

(1)   es.wikipedia.org/

(2)   Enéadas 6,9,11.

(3)   Landmann, Michael. Antropología Filosófica. 1ra edición. UTEHA. México. 1961

(4) (Demóstenes, Corona, 259).

Bibliografía

*- Frazer, James George. La rama dorada: un estudio sobre magia y religión

*- Guerra Gómez, M. Misterios Y Religiones Mistéricas Gran Enciclopedia Rialp. 1991

*- Landmann, Michael. Antropología Filosófica. 1ra edición. UTEHA. México. 1961

Figura: Venus y Adonis, P.P.Rubens

Foto fuente externa


martes, 28 de septiembre de 2021

¿Qué son los ritos masónicos?

 


Los ritos masónicos son las formas, métodos y protocolos que tienen los masones para hacer sus trabajos. La palabra rito viene del latin ritus y según el Diccionario de la Real Academia Española significa “costumbre o ceremonia”. También como el conjunto de reglas establecidas para el culto y ceremonias religiosas.

El concepto de rito no es tan ajeno a la vida cotidiana, puesto que cada día encontramos ritos por todas partes: al saludarnos con un conocido, al celebrar un cumpleaños, al pedir matrimonio, en el funcionamiento de un colegio, en la celebración de un juicio, en los parlamentos, etc. En las logias ocurre lo mismo durante sus trabajos. Los trabajos masónicos consisten en disertaciones y debates y estos están sujetos a unas determinadas formas de proceder que se apoyan en símbolos y mitos que ayudan a la reflexión sobre cuestiones filosóficas o intelectuales, orientadas al crecimiento espiritual del masón.

Observamos en el mundo que se habla de una gran variedad de ritos masónicos, pero en la realidad son todos muy similares en el conocimiento y desarrollo de los tres primeros grados de la masonería. Luego, en los llamados grados de perfección o filosóficos, hay una gran variedad que, aunque utilizan diferentes vías, todos buscan un objetivo similar: construir un ser humano intelectual y espiritualmente formado para una sociedad armónica donde se respete la dignidad e impere la justicia.  

Hay países o regiones (Orientes) donde las logias simbolicas, o sea, la de los tres primeros grados, trabajan en un rito especifico y la Gran Logia, que administra la organización masónica en dichos grados, exige trabajar en un rito especifico, digamos el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, quizás el más popular en Iberoamérica, el Rito de York o el Rito Nacional mexicano, entre otros. Otros países dan libertad a sus logias y estas deciden trabajar en un rito concreto según lo acuerden sus miembros. A veces, con el tiempo, algunas logias deciden cambiar de rito. La pertenencia a una organización no siempre condiciona el rito que haya que practicar. Por ejemplo, en el Gran Oriente de Francia hay logias que practican el Rito Francés, otras el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, otras el Rito de York, otras el Rito Escocés Rectificado, etc.

Trabajar en un determinado rito no impide a un masón asistir a tenidas (reuniones masónicas) de otros ritos. Por ejemplo, un masón de Rito Escocés Antiguo y Aceptado puede visitar una logia de Rito Francés. Incluso podría, llegado el caso, cambiarse de logia y desde ese momento pasaría a trabajar siempre en Rito Francés que sería el rito practicado en su nueva logia.

Así mismo, un maestro masón puede optar por practicar un rito distinto, o incluso varios de ellos, en los grados superiores o filosoficos. Por ejemplo, hay masones que practican el Rito de York en su logia pero luego siguen su camino masónico en los grados superiores del Rito Escocés Antiguo y Aceptado o del Rito de Memphis-Misraïm o de cualquier otro rito.

En cualquier caso, en los tres primeros grados, las diferencias entre uno u otro rito son pequeñas. Donde realmente hay diferencias entre unos ritos y otros en los altos grados. En EEUU y en muchos países de América Latina, por ejemplo, no se suele decir «yo practico tal o cual rito» cuando se refieren al ritual de la logia simbólica (grados 1º al 3º). Simplemente se dice que uno hace masonería o simplemente masonería simbólica. Si oyes a un masón americano decir que pertenecer al Rito Escocés o al Rito de York, casi seguro que está hablando de los grados superiores o grados colaterales y no del rito que se practica en su logia simbólica.

Se alcanza la destreza en el conocimiento del manejo de las herramientas masónicas para edificar el edificio individual de virtudes cuando alcanza el Grado de Maestro Masón o tercer grado de la masonería simbólica. Si el masón quiere profundizar, y es aconsejable que lo haga, continua en las logias de perfección avanzando en los grados filosóficos en el rito donde más se sienta a gusto, en caso de que en su país se ofrezcan más de uno.

Isidro Toro Pampols.·.

6 marzo 2021

El caballo negro en política

Un triunfo electoral no es predecible a plenitud. Puede ser que una tendencia se muestre ganadora dieciocho meses antes y pierda. En polít...