Artículos de Isidro Toro Pampols .·.
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martes, 5 de octubre de 2021

Video: la ballena jorobada tiene el sistema acústico más complejo del planeta

La ballena jorobada no es solamente una hermosa especie que deleita la vista de los observadores, especialmente en la costa noreste de la República Dominicana, sino que los investigadores reseñan que el comportamiento de las ballenas jorobadaso yubarta (Megaptera novaeangliae) a partir de los sonidos emitidos por estos cetáceos, indican que esta especie es el animal más complejo del mundo, acústicamente hablando, conocido hasta la fecha.

viernes, 1 de octubre de 2021

El ejemplo de la colonia bacteriana y el planeta


 

El ejemplo de la colonia bacteriana es determinante para tomar consciencia de la necesidad de hacer no algo, sino mucho, por preservar el medio ambiente.

Un científico coloca en un embase de cristal una cantidad de material alimenticio. Luego, lo contamina con algunas bacterias y lo cierra cuidadosamente. A las pocas horas, las bacterias comienzan a verse sin necesidad de microscopio. La reproducción de las mismas ha formado una población que se distingue. Pasada unas horas más, la colonia es del tamaño de una moneda pequeña. Luego progresa hasta ir cubriendo paulatinamente la biomasa. Finalmente el crecimiento exponencial a los pocos días, las lleva a cubrir por completo el material y se inicia una mengua de la población por dos razones: comienza a escasear el alimento y, segundo, los propios desechos de las bacterias envenenan a sus pares.

Esto que lo puede comprobar cualquier estudiante con un experimento casero, es la gran lección que debemos aprender y pareciera que nos empeñamos en no hacerlo. Nuestro planeta es limitado y mientras la ciencia no permita lograr insumos de otros ecosistemas, los recursos naturales serán insuficientes.

Para el año de 1750 la población mundial se calculaba en 791 millones de personas. Según las proyecciones presentadas esta semana por Naciones Unidas, el número de habitantes del planeta pasará de los 7.700 millones.  Eso es crecimiento exponencial y frente a esta alocada carrera por traer almas al mundo, algo hay que hacer.

En octubre del 2009 circuló la siguiente noticia: “La producción mundial de alimentos deberá aumentar un 70% hasta 2050 para satisfacer la demanda que se prevé para las próximas décadas, afirmó un funcionario de la ONU durante la inauguración de un encuentro sobre seguridad alimentaria.”.

Es eso posible. Seguro que sí. Se podrá mantener en el futuro. Comienzan las dudas.

En enero del 2010 circuló otra noticia: “Cada día mueren en el mundo 25.000 niños de hambre, durante la última década dos millones de niños fueron asesinados en guerras y 150 millones son explotados laboral”.

Coloque el encabezado completo ya que es importante llamar la atención sobre las variadas agresiones que sufren los niños, pero es aterrador pensar que antes de finalizar el día habrán fallecido más de 25.000 niños por hambre.

Las agresiones al medio ambiente, el desarrollo industrial desordenado, el aumento poblacional sin control, nos dice que, al igual que la colonia bacteriana del ejemplo inicial, podremos llegar en un momento a satisfacer de alimento a la población mundial. Lo que los modelos matemáticos no pueden garantizar es que sea sostenible.

La ONU tiene un calendario de “Días Internacionales” con el fin de sensibilizar al público por temas de interés tales como los derechos humanos, el desarrollo sostenible o la salud. La mayoría de esos recordatorios pasan desapercibidos, incluso el día en que la fecha se conmemoran. Por ejemplo, el 2 de mayo es Día del Atún, el segundo sábado de mayo es Día Mundial de las Aves Migratorias, el 20 de las Abejas y así sucesivamente. Algunas fechas los medios la consideran importantes y le dan publicidad, como la de hoy, 6 de junio, “Día Mundial del Medio Ambiente”, aunque dejamos de lado que también es el “Día Internacional de la Lucha contra la Pesca Ilegal, No Declarada y No Reglamentada”. Imaginemos que se agotara el suministro de peces en el mundo. Una catástrofe. Cuando observamos lo que ocurre con el medio ambiente,  vemos que es un panorama aterrador. Nos queda denunciar que la naturaleza nos advierte y habremos de pagar las consecuencias. También contribuir en nuestro diario hacer actuando como seres conscientes y no como bacterias.

Foto fuente externa

Isidro Toro Pampols.·.

lunes, 27 de septiembre de 2021

Biocentrismo o antropocentrismo en la agenda política

 


Arne Dekke Naess (1912-2009) fue un filósofo noruego que desarrolló la rama de la filosofía ecológica denominada “ecología profunda”. Este nombre nos lleva a pensar inmediatamente en la idea de “ecología superficial”. Nosotros iremos un poco más allá y hablaremos sucintamente de biocentrismo y antropocentrismo.

La ecología profunda considera al ser humano como parte del planeta y reivindica la idea del mundo natural con derechos en si mismo y, por ende, no podemos pasar por encima de la diversidad solamente para satisfacer nuestras necesidades vitales. La ecología superficial, la cual surge a partir del impacto ambiental producto de la acción del hombre, busca acciones tecnológicas para controlar la contaminación y formas sustentables de explotación económica de los recursos naturales.

En anterior articulo hablamos de lascorrientes medioambientalistas y ecologistas en la política. Señalamos que los medioambientalistas denuncian y proponen soluciones sobre el daño en la naturaleza, mientras los ecologistas apuntan al meridiano estructural de las causas económicas y políticas.

Tenemos la certeza de ser parte del mundo natural, o sea, la persona es miembro de una comunidad de trozos interdependientes con la gran diferencia, y por eso somos seres humanos, que aunque nuestros instintos nos llevan a competir por un lugar en el espacio y vivir con el mayor confort posible, pero nuestra razón, que nos distingue del resto de las especies al menos por ahora, desarrolla un sentido ético que nos lleva a cooperar para preservar el sitio donde luchar. Así en el hombre va evolucionando la “ética de la Tierra”, donde iniciamos con los “Derechos del Hombre” y ya vamos por el de los animales, aguas, plantas entre otros.

La mayoría de los partidos políticos, en su versión moderna que sitúan sus orígenes en la Europa de la Revolución Industrial, colocaban su atención en la premisa de un mundo hecho para los hombres y que los seres humanos son la medida de todas las cosas. En el devenir del tiempo y ya en el siglo XX, se desarrolla un cambio de visión de la vida como tal, comprendiendo que no sólo la existencia humana tiene valor.

Ese cambio en el paradigma ha ido permeando en ciertos colectivos. Algunos han conformado partidos “verdes”, otros han logrado en sus agrupaciones partidarias se organicen secciones que se ocupen del tema y los menos, que en la narrativa se incorpore la agenda medioambiental.  

Para algunos el biocentrismo no define la ideología del partido porque sencillamente convoca a ser más “conscientes” del problema, dándole al inconveniente un valor instrumental porque la degradación del planeta afecta la vida humana. Para otros, el enfoque es diferente ya que ven la selva, el rio, el mar y el resto de la naturaleza con un valor intrínseco que va más allá de la defensa de las materias primas útiles y que nuestra actitud debe considerar el valor interior de la vida que en sí mismo tiene el mundo natural.

El debate sobre el desarrollo de un mundo sustentable en un planeta finito en términos de recursos hoy coloca en un plano destacado a los ambientalistas y a la “ecología superficial”. A medida que pasa el tiempo y el planeta nos convoca a la reflexión, los temas tratados por la “ecología profunda” y el biocentrismo nos apuraran para defender la vida humana en nuestra morada planetaria.

Allí hay material de discusión y activismo para las juventudes agrupadas en partidos políticos.  No deben perder la oportunida.

Isidro Toro Pampols.·.

12 febrero 2021

Medio ambiente o ecologismo político

 

El medio ambiente es un tema presente en la agenda política en la sociedad contemporánea. Difícilmente un partido político no deja constancia en su retórica de su interés con frases manidas como el “desarrollo sostenible” o “protección del medio ambiente”. Para muchos con eso es suficiente sin mostrar interés por algo más. Otros, con otra preocupación, abundan en la materia.

El movimiento ecologista es variopinta permitiendo espacios de discusión entre sus ramas reformistas y radicales. De este debate se marca una diferencia entre los ecologistas y los medioambientalistas.

Ambos grupos están preocupados por el medio ambiente, eso no se pone en duda. Ahora bien, hay diferencias marcadas. El gran contraste se presenta en el enfoque de los grupos: los medioambientalistas actúan habitualmente sobre los síntomas del daño medioambiental, por ejemplo establecer regulaciones, mientras que los ecologistas apuntan usualmente sobre las causas económicas y políticas.  Los primeros consideran que los daños pueden enmendarse con medidas correctivas, mientras que los segundos son radicales planteando soluciones que llegan al desmantelamiento industrial.

En Hispanoamérica la mayoría de los partidos políticos y sus programas de gobiernos plantean programas “verdes”, pero con la sutileza de no molestar grupos de interés. En su planteamiento consideran, y muchos de buena fe, que se puede revertir la degradación del ambiente con reformas que no revolucione la estructura del sistema político, económico y social actual. Incluso, esta postura se encuentra entre liberales o conservadores, autoritarios o socialdemócratas, entre otros.   

El punto nodal es que el tiempo pasa y la mayoría de los partidos no abordan el tema con seriedad. Llegará el momento en que la “ciencia” imponga la solución y habrá poco o nada que decir y posiblemente tampoco conozcamos quien programó la computadora que nos dio el diagnóstico y la solución.

Isidro Toro Pampols.·.

12 febrero 2021

El caballo negro en política

Un triunfo electoral no es predecible a plenitud. Puede ser que una tendencia se muestre ganadora dieciocho meses antes y pierda. En polít...