Artículos de Isidro Toro Pampols .·.
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viernes, 24 de junio de 2022

Innovación con desarrollo asociativo

 


La sociedad no se encuentra en un estado de equilibrio permanente, sino que la pone en movimiento los inventos, nuevas ideas, modelos de pensamientos y formas de conductas de personas creativas que rompen la posibilidad de cualquier estado hipnótico de la misma. La idea no es nueva, ya fue planteada, entre otros, por el sociólogo francés Jean-Gabriel de Tarde (1843-1904).

En el mercado cuando se habla de innovación usualmente se piensa en productos y procesos, pudiendo las empresas aumentar su productividad y su competitividad. Suele ocurrir que se pierde el sentido humano en las sociedades mercantiles, no así en las organizaciones económicas basadas en la cooperación, las que contemplan en sus planes de desarrollo tecnológico el aspecto social, por ser estas modelos democráticos y de participación. 

viernes, 24 de diciembre de 2021

El legado de Albert Thomas al cooperativismo

 


Albert Thomas fue un destacado político socialista francés, ministro de armamento durante la Primera Guerra Mundial, primer Director de la Oficina Internacional del Trabajo –OIT- , cargo que desempeñó hasta su muerte en 1932. Fundador en 1920 de la Unidad de Cooperativas de la OIT. Hay una calle de Santo Domingo en su honor.

El síndrome de Solomon en la conducta asociativa

 

La persona activa, que busca sobresalir en una asociación, en ocasiones genera ruido comunicacional y perturba la armonía del grupo. Pero lo contrario, igualmente acarrea sus problemas.

El síndrome de Solomon es un trastorno que se caracteriza porque el sujeto manifiesta reacciones como la toma de decisiones o conductas evitando destacar o sobresalir sobre los otros, es decir, sobre el entorno social que le rodea. Es frecuente que estas personas se pongan obstáculos a sí mismas para seguir su camino deseado, intentando no salir de la vía común de la mayoría de la población.

El Movimiento Antigonish y el cooperativismo

 

En Canadá, con alrededor de 38 millones de ciudadanos, las cooperativas asocian más de 12 millones y emplean unas 140.000 personas. Es importante conocer el denominado Movimiento Cooperativo de Antigonish, desarrollado desde la Universidad de San Francisco Javier, Nueva Escocia, por su alta influencia no solo en las provincias marítimas de Canadá, sino por sus repercusiones en varios países de América por la acción de numerosos sacerdotes formados en sus aulas.

Importancia del “otro” en el desarrollo asociativo

 

La asociatividad es una facultad social de los individuos o grupos de personas organizadas, como un medio de sumar esfuerzos y compartir objetivos para dar respuestas necesarias de forma colectiva.

Asociatividad, desde la perspectiva de la sociología organizacional, es la unión libre de personas, grupos u organizaciones con fines propios, en que las unidades agrupadas como miembros aportan su contribución en la realización de los objetivos comunes.

Liderazgo estratégico en las cooperativas

 

En un mundo en el cual la innovación tecnológica que incide en el desempeño organizacional es cada día más veloz, el liderazgo empresarial adquiere una importancia excepcional a los fines de implementar las nuevas ideas en las cooperativas y buscar siempre adaptarse al cambio y que estos mismos resulten positivos.

Las cooperativas no pueden estar al margen de las innovaciones tecnológicas, entendidas estas no solamente como la incorporación de equipos de ultima generación, sino implementar procesos que permitan a la organización afrontar los retos del presente y del futuro.

Cooperativas agrícolas e igualdad de género

 

Los estudios de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) han señalado, en variados documentos de trabajo, que la agricultura es la principal fuente de empleo e ingresos en las áreas rurales de los países en desarrollo, donde viven la mayoría de las personas pobres y hambrientas del mundo. Las mujeres rurales desempeñan una función fundamental en las actividades agrícolas y en aumentar la seguridad alimentaria y nutricional, en calidad de agricultoras/productoras, trabajadoras y empresarias. Sin embargo, las mujeres rurales tienen menor acceso que los hombres a los recursos y oportunidades que necesitan para ser plenamente productivas en la agricultura y garantizar la seguridad alimentaria, la nutrición y el bienestar de sus familias y de las futuras generaciones.

lunes, 4 de octubre de 2021

El método de las “cinco C” en el trabajo en equipo

 

El cooperativismo fundamenta su fortaleza en el trabajo en equipo y por ello invitamos a revisar como un grupo de personas diferentes, con diversos conocimientos, motivaciones y experiencias, unen esfuerzos para lograr un objetivo común.

La psicología ha estudiado el hecho social del trabajo en equipo y las características que distingue la conducta organizacional de los agrupados.

Reconstruir mejor juntos

 

“Reconstruir mejor juntos” es el lema elegido este año por la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) y la ONU para la efeméride del Día Internacional de las Cooperativas, que se celebra en todo el mundo el 3 de julio.

Este lema nos convoca a trabajar juntos por el futuro en medio de la crisis de la pandemia que aun padecemos, sobre la base de la capacidad de resiliencia demostrada por el cooperativismo en cada país para enfrentar y salir bien librado de las diferentes crisis, tanto nacionales como las de carácter internacional.

La mujer en el cooperativismo

 

La participación femenina en las cooperativas dominicanas es importante y se refleja en los organismos de dirección. Los principios cooperativistas contienen la idea de igualdad: cada socio tiene el derecho de participar y ser elegido, independientemente de su sexo.

Esta igualdad no ha sido tratada desde una perspectiva de género ya que el objetivo de la cooperativa es atender a los asociados en general y desarrollar en el mercado capitalista una actividad economica con sentido de justicia social, pero lo anterior no es obstáculo para comprender que el cooperativismo y la participación de la mujer son complementarios.

domingo, 3 de octubre de 2021

La Grecia Clásica y el cooperativismo

Pensar de donde procede la manera como se manifiesta el cooperativismo como forma de vida, nos retrotrae a la Grecia Clásica, la del siglo V a C. 

Cuando pensamos en el origen de las instituciones, usualmente nos detenemos en el momento cuando se instituyó mediante algún hecho jurídico bien sea por ley, decreto u otro. Hay investigadores que hurgan más allá y buscan, aplicando la antropología cultural, profundizar en el tiempo y en espacios encontrando relaciones que han perdurado, con sus modificaciones, durante siglos.

La acción individual y colectiva que emprenden los individuos, constituyen una característica fundamental de la comunidad. Esta posibilidad comunitaria responde, por una parte, a la subsistencia individual y colectiva, y por la otra, al sentido ético de la participación común, en donde cada quien aporta lo que es capaz de hacer teniendo a la vista lo mejor que hay en él para satisfacer lo mejor posible las necesidades de todos.

Esta relación entre las actividades individuales y la provisión de menesteres comunitarios la encontramos desde la conformación de la familia, posteriormente en la aldea y, finalmente, en la polis (ciudad) griega: El hombre no se comprende al margen de la comunidad, y en este sentido es como se manifiesta su naturaleza humana.

En la Grecia Clásica la familia se instituye como el ente de cooperación común para la satisfacción de necesidades básicas, pero es en la ciudad donde se manifiesta más ampliamente el sustento de la vida humana, debido a que es el espacio donde los individuos son capaces de satisfacer todas sus necesidades vitales a través de la obtención de los frutos que se generan en la comunidad; asimismo, la ciudad es el fundamento sobre el que se edifica el bien porque permite satisfacer las necesidades de todos para la sobrevivencia de la comunidad, de ahí que el espíritu que inspiraba el saber de los pensadores griegos estuviera justificado en la razón de la polis.

Para Aristóteles, ejemplo de pensamiento helénico, la ética es un valor de la acción humana que mira por el crear capaz de orientar la actividad hacia la comunidad. El obrar se relaciona con la vida de la ciudad porque es en este ámbito donde los seres humanos son capaces de hacer común lo que es propio de cada quien a través del trabajo individual; el bien que procura el obrar es un bien hacia los demás, que para Aristóteles es el bien superior.

Ese pensamiento trasciende en el tiempo y hoy lo tenemos presente en varias expresiones sociales, entre otras en el cooperativismo, donde cada individuo aporta a una empresa colectiva más allá de sus posibilidades económicas y con su hacer y voluntad, en términos de igualdad con su asociados, construyen una organización donde cada miembro puede encontrar vías de autorrealización.

Así era en la Grecia Clásica, así es en el cooperativismo.

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Isidro Toro Pampols .·.

viernes, 1 de octubre de 2021

Cooperativismo alemán: «Lo que uno no puede conseguir individualmente, lo consiguen muchos”

 


Cuando un alemán promedio se sienta a desayunar consume, mayoritariamente, productos provenientes de las cooperativas: los huevos, la charcutería, el pan, entre otros.

El cooperativismo es marca país de Alemania. Así como el merengue o las playas distinguen a República Dominicana, cuando uno piensa en Alemania le asalta la idea de cervezas, salchichas, su arquitectura y el sólido sistema cooperativismo con su robusta economía colaborativa.

Alemania es una de las grandes potencias económicas del mundo y es considerada una de las locomotoras de Europa.

Las empresas cooperativas germanas representan una de las organizaciones económicas más antiguas y estables del país. Hoy más de un millón de empleos directos son generados por estas asociaciones. El sistema inmobiliario cooperativista registra alrededor de 2.6 millones de personas que compran o rentan vivienda a través del sector. El cincuenta por ciento de los 40 millones de alemanes mayores de 18 años son socios de alguna entidad y la vida cotidiana corre sobre los rieles del cooperativismo.

El gobierno comprende y apoya la importancia del sector. Apuntala su relevancia, divulga con fuerza su premisa simple pero eficaz: «Lo que uno no puede conseguir individualmente, lo consiguen muchos”. Los alemanes valoran que la idea cooperativa haya sido catalogada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco en 2016.

La economía de Alemania se encuentra en "fuerte crecimiento ...

La primera ley de las empresas cooperativas en Alemania data del año 1889, o sea, hace 131 años. El cooperativismo no es el sector pobre de la economía. Estas son las que impulsan a las pequeñas y medianas empresas.

En la economía social los sistemas de control y los esquemas de gobernanza perfeccionados a lo largo de los años, han sido clave para la consolidación del sector en el país. La gestión organizacional contempla aspectos como las auditorias especiales de la gestión y de los estados financieros; esto es parte de la cotidianidad de las cooperativas alemanas lo que garantiza el crecimiento y su estabilidad.

Joseph Stiglitz, Nobel de Economía 2011, postula que los países con mayores posibilidades de lograr el anhelado bienestar social son aquellos que persiguen cierta proporción entre los alcances y fuerzas del estado, las empresas privadas y las cooperativas. Las cooperativas alemanas, pese a la desaceleración económica que sufrió aquel país por la reciente crisis global de la economía,  al crecer a menos del uno por ciento (rompiendo una racha de crecimiento constante a dos cifras), han contribuido en este equilibrio.

En los últimos 90 años ninguna cooperativa de ahorro y crédito alemana se fue a la quiebra; ni siquiera durante el último colapso financiero en 2009, lo que les otorgó aún mayor credibilidad y confianza.

La actual crisis económica producida por la pandemia mundial ha sido enfrentada con éxito por el sector cooperativo alemán. Esta coyuntura servirá para profundizar en el camino hacia la digitalización y un mayor impulso a iniciativas productivas innovadoras, enfocando sus esfuerzos, particularmente las de ahorro y crédito, en brindar capacitaciones, técnicas para afrontar los socios el inestable contexto propiciado por la pandemia y el compromiso cooperativista con la responsabilidad social.

El cooperativismo alemán es un claro ejemplo de lo que el sector significa para una economía sustentable con claro sentido de armonía social.

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Isidro Toro Pampols.·.

jueves, 30 de septiembre de 2021

Partidos políticos cooperativistas


 

Robert Owen fue un empresario y socialista utópico británico y es reconocido como el creador del cooperativismo en el siglo XIX, llevando a la práctica sus ideas reformistas primero en su fábrica de New Lanark y luego en las «colonias» de New Harmony, donde trató de aplicarlo a la producción.

Los «principios de Rochdale», fundamento de la filosofía cooperativista, señalan que «las cooperativas son organizaciones democráticas controladas por sus miembros, quienes participan activamente en la elaboración de sus políticas y en la toma de decisiones.» Como podemos observar, muy alejado de las practicas del capitalismo salvaje propio de la Inglaterra victoriana.

Cooperativismo y los Colegios de Artífices

 


En la Antigüedad encontramos instituciones que tienen relación con el cooperativismo, siendo quizás la más antigua, institucionalizada, los Colegios de Artífices Romanos.

En muchas ciudades (polis) griegas de los siglos IX y VIII a C. florecieron los artesanos libres, creciendo el número de carpinteros, ceramistas, herreros, armadores de barcos y toda clase de trabajadores manuales y comerciantes, lo que nos permite inferir la organización de artesanos y constructores en gremios que trasmitían de padres a hijos o parientes y en secreto, sus conocimientos.

En Roma se atribuye la primera organización de los Colegios de Artífices a Numa Pompilio (716-674 a. C.), segundo rey romano y sucesor de Rómulo.(1) Numa distribuyó los artesanos en varios gremios: carpinteros, tintoreros, zapateros, músicos, alfareros y con el tiempo, fueron agrupándose nuevos oficio o profesiones.

En el siglo VII a C. los romanos deciden enviar tres hombres(2) a la ciudad de Atenas con el fin de recopilar las famosas leyes de Solón (638-538 a C.), así como conocer las instituciones, costumbres y usos de la polis griega. Al regresar, contribuyeron a redactar un cuerpo de leyes, resultando la Ley de las Doce Tablas, que es la base del derecho romano y en buena medida del mundo occidental. Allí se institucionalizan los Colegios.

Ahora veamos brevemente algunas reglamentaciones de estas asociaciones. La primera era la máxima de la ley civil: “tres forman un colegio”. O sea, ninguna agrupación podía formarse con menos de tres miembros. El cooperativismo chileno exige un mínimo de tres socios para organizar una empresa.

El “Colegio” contaba con sus autoridades, teniendo un maestro que lo presidia, un escriba, que llevaba las actas, un tesorero y así sucesivamente. Las cooperativas cuentan con sus órganos de dirección.

La admisión de un nuevo miembro se basaba en la regla cooptatus in collegium, que significa que el aspirante debe ser aceptado por los agremiados. Las cooperativas tienen sus reglas, sean estas abiertas o cerradas.

Los colegios formaban a sus aprendices. La educación es un principio fundamental del cooperativismo.

Los colegios estaban bajo el patronato de un dios, lo que le confería un carácter espiritual en el marco de las religiones paganas de la época, además de practicar la autoayuda, autoresponsabilidad y la solidaridad. El cooperativismo aun siendo laico, la mayoría de los socios mantienen un reconocimiento del Ser Supremo, lo que fortalece el sentimiento fraternal entre los agrupados.

El cooperativismo como hoy lo conocemos, sitúa sus orígenes a mediados del siglo XIX, pero hurgar en el pasado remoto facilita comprender algunas prácticas universales que fortalecen la fraternidad internacional del cooperativismo.  

Bibliografía

  • Vidas paralelas. Edición digital.
  • Tito Livio. La historia de Roma. De la traducción del inglés al castellano por Antonio D. Duarte Sánchez. Edición digital. 2011.

Isidro Toro Pampols.·.

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miércoles, 29 de septiembre de 2021

Presupuesto Participativo Municipal dominicano


La aplicación del régimen de Presupuesto Participativo se creó en la República Dominicana mediante la Ley 170-07, la cual establece en su artículo primero: “Mediante la presente ley se instituye el Sistema de Presupuesto Participativo Municipal (PPM), que tiene por objeto establecer los mecanismos de participación ciudadana en la discusión, elaboración y seguimiento del presupuesto del municipio, especialmente en lo concerniente al 40% de la transferencia que reciben los municipios del Presupuesto Nacional por la Ley No.163-­03, del 6 de octubre del 2003, que deben destinar a los gastos de capital y de inversión, así como de los ingresos propios aplicables a este concepto.”

En su artículo segundo se establecen los objetivos del Sistema de Presupuesto Participativo, enumerando los mismos:

“1. Contribuir en la elaboración del Plan Participativo de Inversión Municipal, propiciando un balance adecuado entre territorio, urbano y rurales;

  1. Fortalecer los procesos de autogestión local y asegurar la participación protagónica de las comunidades en la identificación y priorización de las ideas y proyectos;
  2. Ayudar a una mejor consistencia entre las líneas de estrategias y acciones comunitarias, municipales, provinciales y nacionales de desarrollo, de reducción de la pobreza e inclusión social;
  3. Garantizar la participación de todos los actores: comunidades, sectores, instancias sectoriales y otras entidades de desarrollo local y que exprese con claridad su compromiso con los planes de desarrollo municipales;
  4. Identificar las demandas desde el ámbito comunitario, articulando en el nivel municipal las ideas de proyectos prioritarios, lo que facilita la participación directa de la población;
  5. Permitir el seguimiento y control de la ejecución del presupuesto;
  6. Realizar el mantenimiento preventivo de las obras públicas.”

Esta práctica se vino implementando en el país aún sin contar con la ley correspondiente. Se realizaban programas de participación inspirados en las experiencias de ciudades europeas y latinoamericanas, especialmente brasileñas, que alcanzaron renombre con la práctica de Porto Alegre, entre otras.

Gracias a distintos medios de comunicación, así como a las redes sociales, nos enteramos de algunas deficiencias en la aplicación de dicho instrumento legal.

Vecinos piden la construcción o mejoras en obras para la comunidad, solicitando la aplicación del Presupuesto Participativo. Se realizan la asambleas de parajes, barrios, bloques, el Cabildo o Asamblea Municipal, tal como lo establece el artículo 4to de la Ley 170-07, incluso se designa el Comité de Seguimiento y Control, así como el Comité de Auditoría Social o Comité Comunitario de Obras, tal como lo establecer el instrumento legal, pero en muchas jurisdicciones la Alcaldía no cumple con lo acordado y comprometido aduciendo varias causas. Lo cierto es que muchas veces ni se inician las obras y en otros casos quedan como monumentos a la indolencia con esqueletos que se exponen a la vista del ciudadano.   

Algunos alcaldes aducen que los vecinos solicitan obras que sobrepasan la capacidad de ejecución de la institución, exigiendo que deban ponerse de acuerdo y establecer las prioridades. Es una postura que en apariencia parece correcta, pero corresponde a los alcaldes y regidores establecer e implementar los mecanismos de consulta, apoyar la organización vecinal, dar la cara y respetar sus resultados. Es la función más delicada de cualquier funcionario público, especialmente los de elección popular: tomar decisiones. 

Una oportunidad para las asociaciones comunitarias

Esta Ley 170-07 debe ser reformada para que deje de ser una aspiración y sea una realidad que favorezca plenamente a las comunidades. Pero mientras eso ocurre, los munícipes deben organizarse para exigir reivindicaciones y coadyuvar a la alcaldía en el proceso de toma de decisiones. Es una oportunidad de oro para lograr que las agrupaciones políticas se conecten con las comunidades y sean articuladores de sus necesidades, ayudándolas a organizarse, más allá de la frontera partidaria y con el objetivo de obtener avances en la calidad de vida comunitaria. Los vecinos sabrán reconocer los esfuerzos y en el momento electoral, escogerán con mayor cuidado a sus representantes.

Isidro Toro Pampols.·.

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El caballo negro en política

Un triunfo electoral no es predecible a plenitud. Puede ser que una tendencia se muestre ganadora dieciocho meses antes y pierda. En polít...