Artículos de Isidro Toro Pampols .·.
Mostrando entradas con la etiqueta Ciencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ciencia. Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de octubre de 2021

Psicología Política: los colores y sus significados

 

Los colores son más que una percepción visual interpretada por nuestra mente y afectan al cerebro tanto o más que las palabras. Están presentes en todo lo que nos rodea desde la comida, la ropa hasta los animales y objetos cotidianos.

Más allá de ser una energía vibratoria, los colores son piezas de información que transmiten mensajes, significados e incluso estados de ánimos. Estudios científicos y psicológicos han comprobado que los colores pertenecen al estudio de la comunicación no verbal ya que cada uno de ellos genera distintas sensaciones y respuestas de manera inconsciente. En el marketing político, los colores son de suma importancia porque pueden generar distintas reacciones en el público, particularmente, en los votantes.

Los colores dicen mucho de los políticos, del eslogan, de la ropa que visten, etc. Es por ello, que deben estar bien asesorados para no causar una mala impresión, ni querer desviar su mensaje, ni la decisión de su audiencia. Como ejemplo del color de la vestimenta de algunos mandatarios, el ex presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, siempre se ha caracterizado por sus atuendos sobrios y formales, de colores oscuros que denotan elegancia y poder. En el caso de Venezuela, en las dos últimas campañas electorales, al candidato opositor, Henrique Capriles, se lo observó vistiendo una chaqueta tricolor con los colores de la bandera de su país, además del simbolismo patrio, estos colores tienen su significado y por tal forman parte de la bandera: el amarillo representa las riquezas que el país posee; el azul representa el Mar Caribe; y el rojo, la sangre que se derramó en las guerras por la independencia venezolana.

A continuación, brindaremos un listado con algunos de los colores más utilizados en el mercado seguido de sus significados:

ROJO: relacionado con el nivel de energía percibido; tiene una visibilidad alta lo que es utilizado para llamar la atención de la audiencia.

AZUL: el azul representa la responsabilidad, seguridad y confianza; la frescura y el aire. Combinado con colores cálidos crea gran impacto.

AMARILLO: simboliza la felicidad, el optimismo y la alegría. Es bueno para atraer la atención y resalta muy bien contrastado con colores oscuros

VERDE: está relacionado con la paz, la esperanza y el crecimiento. Bueno para promover la naturaleza y el bienestar. El verde también representa el dinero en el ámbito financiero.

NARANJA: color vibrante que transmite energía y que capta la atención tanto de los hombres como de las mujeres por igual.

NEGRO: elegancia y poder; misterio y secretos; fortaleza y prestigio. El fondo negro resalta las imágenes mucho más que otros colores.

BLANCO: sugiere pureza e inocencia; frescura y claridad; igualdad y unidad. El color blanco de fondo facilita la lectura y realza el contenido de la imagen.

Foto fuente externa

Fuentes varias

viernes, 1 de octubre de 2021

El ejemplo de la colonia bacteriana y el planeta


 

El ejemplo de la colonia bacteriana es determinante para tomar consciencia de la necesidad de hacer no algo, sino mucho, por preservar el medio ambiente.

Un científico coloca en un embase de cristal una cantidad de material alimenticio. Luego, lo contamina con algunas bacterias y lo cierra cuidadosamente. A las pocas horas, las bacterias comienzan a verse sin necesidad de microscopio. La reproducción de las mismas ha formado una población que se distingue. Pasada unas horas más, la colonia es del tamaño de una moneda pequeña. Luego progresa hasta ir cubriendo paulatinamente la biomasa. Finalmente el crecimiento exponencial a los pocos días, las lleva a cubrir por completo el material y se inicia una mengua de la población por dos razones: comienza a escasear el alimento y, segundo, los propios desechos de las bacterias envenenan a sus pares.

Esto que lo puede comprobar cualquier estudiante con un experimento casero, es la gran lección que debemos aprender y pareciera que nos empeñamos en no hacerlo. Nuestro planeta es limitado y mientras la ciencia no permita lograr insumos de otros ecosistemas, los recursos naturales serán insuficientes.

Para el año de 1750 la población mundial se calculaba en 791 millones de personas. Según las proyecciones presentadas esta semana por Naciones Unidas, el número de habitantes del planeta pasará de los 7.700 millones.  Eso es crecimiento exponencial y frente a esta alocada carrera por traer almas al mundo, algo hay que hacer.

En octubre del 2009 circuló la siguiente noticia: “La producción mundial de alimentos deberá aumentar un 70% hasta 2050 para satisfacer la demanda que se prevé para las próximas décadas, afirmó un funcionario de la ONU durante la inauguración de un encuentro sobre seguridad alimentaria.”.

Es eso posible. Seguro que sí. Se podrá mantener en el futuro. Comienzan las dudas.

En enero del 2010 circuló otra noticia: “Cada día mueren en el mundo 25.000 niños de hambre, durante la última década dos millones de niños fueron asesinados en guerras y 150 millones son explotados laboral”.

Coloque el encabezado completo ya que es importante llamar la atención sobre las variadas agresiones que sufren los niños, pero es aterrador pensar que antes de finalizar el día habrán fallecido más de 25.000 niños por hambre.

Las agresiones al medio ambiente, el desarrollo industrial desordenado, el aumento poblacional sin control, nos dice que, al igual que la colonia bacteriana del ejemplo inicial, podremos llegar en un momento a satisfacer de alimento a la población mundial. Lo que los modelos matemáticos no pueden garantizar es que sea sostenible.

La ONU tiene un calendario de “Días Internacionales” con el fin de sensibilizar al público por temas de interés tales como los derechos humanos, el desarrollo sostenible o la salud. La mayoría de esos recordatorios pasan desapercibidos, incluso el día en que la fecha se conmemoran. Por ejemplo, el 2 de mayo es Día del Atún, el segundo sábado de mayo es Día Mundial de las Aves Migratorias, el 20 de las Abejas y así sucesivamente. Algunas fechas los medios la consideran importantes y le dan publicidad, como la de hoy, 6 de junio, “Día Mundial del Medio Ambiente”, aunque dejamos de lado que también es el “Día Internacional de la Lucha contra la Pesca Ilegal, No Declarada y No Reglamentada”. Imaginemos que se agotara el suministro de peces en el mundo. Una catástrofe. Cuando observamos lo que ocurre con el medio ambiente,  vemos que es un panorama aterrador. Nos queda denunciar que la naturaleza nos advierte y habremos de pagar las consecuencias. También contribuir en nuestro diario hacer actuando como seres conscientes y no como bacterias.

Foto fuente externa

Isidro Toro Pampols.·.

miércoles, 29 de septiembre de 2021

Los otros facilitan y la holgazanería social

 


El término tiene que ver con el desempeño de las tareas de un individuo en relación con la presencia de otra u otras personas y el efecto motivacional de ésta en el rendimiento del sujeto.

El punto central se relaciona con la tendencia a disminuir el rendimiento cuando se trabaja en grupo, es decir, a medida que aumenta el número de miembros, el esfuerzo del conjunto no es igual a la suma de todos los esfuerzos de forma individual por lo que la productividad grupal decrece.

Usualmente el tema se estudia en el campo de la influencia social, pero en la psicología social lo ubican dentro de los procesos psicosociales básicos y lo etiquetan como facilitación social.

En las investigaciones sobre el tema se han elaborado diversas definiciones que no vamos a reseñar aquí, pero si es importante destacar que las mismas abordan el cómo y por qué la conducta de un individuo afecta y es afectada por la de otros. En resumen, la facilitación social es el fortalecimiento de las respuestas dominantes del sujeto debido a la presencia de otros.

A simple vista, tenemos dos variables que siempre interactúan en cualquier relación referida al tema: Unas personas que ejercen un rol meramente de audiencia, o sea, simplemente observando  al individuo. En el otro caso, el sujeto desarrolla simultáneamente una tarea, designándose como coactores.

La facilitación social comenzó a estudiarse a finales del siglo XIX, cuando el psicólogo Norman Triplett  observó como grupos de ciclistas de la Liga de Ciclismo Americana mejoraban sus registros cuando se acompañan entre ellos, más que cuando iban solo.

Triplett adelantó observaciones con otros grupos, niños entre ellos, llegando a conclusiones que parecían apuntar a que los demás tenían una influencia positiva u optimizadora sobre el comportamiento del sujeto observado.

La iniciativa de Triplett motivó a otros investigadores a desarrollar estudios en los que diferenciaban los trabajos de corte intelectual de los musculares. Entre 1915  y 1925 Floyd Allport desarrollo programas experimentales en su laboratorio de la Universidad de Harvard. Allport encontró que “el escuchar y ver a otros hacer las mismas cosas, logra aumentar las respuestas en proceso.”(1) Esta explicación prevaleció en los próximos 30 años, momento en que nuevas investigaciones arrojaron otros resultados que contradecían el marco teórico que se había impuesto durante tres décadas, que se resumía en que la audiencia y la coactividad producen siempre efectos beneficiosos.

Tras la II Guerra Mundial se multiplicaron los estudios sobre facilitación social incorporando nuevas variables, como las respuestas con más probabilidad de emisión, o dominante, y otras con menos o casi nula probabilidad de emisión o subordinadas. Otros elementos que surgen en las investigaciones son la motivación, la percepción o la certeza del individuo que lo evalúan o examinan, cuando los acompañantes se presentan como “expertos”, cuando la audiencia se encontraban con los ojos vendados, entre otras variables.

A finales del siglo XX se desarrollaron nuevas teorías, unas en torno a la variable del impulso, otras en torno al esfuerzo cognitivo. Las teorías del impulso centran sus estudios en torno al incremento de la motivación inducida directa o indirectamente por la presencia del o de los otros. Un punto a estudiar es la facilitación social y la adquisición o aprendizaje de nuevas destrezas, así como mejorar el rendimiento en tareas ya aprendida. Los resultados apuntan que la facilitación social hace difícil el aprendizaje, pero si fortalece el fruto de lo que conocemos y manejamos.(2)

Esta dinámica ha sido investigada desde características diferenciadoras como la hipótesis de la mera presencia, o sea, que la mera presencia del otro es la condición necesaria y suficiente para que se produzca el impulso. Otra variable es la aprehensión con respecto a la evaluación, evaluando el impulso generado por la preocupación del sujeto ante la manera en que será evaluado por los demás.

La hipótesis conflicto-distracción evalúa el impulso generado por el conflicto entre atender a los otros y atender la tarea. Otra hipótesis es el control observacional o monitoreo, que indaga el impulso generado por la presencia de otro(s) que no pueden escrutarse.

Las teorías del esfuerzo cognitivo tienen en común el sostener que la facilitación social se debe a la inducción por la presencia de otros de la autoevaluación de la ejecución. Dos grandes bloques de hipótesis se desarrollan en torno a estas teorías. Una, que atribuye el efecto de facilitación social a los esfuerzos del sujeto por reducir la discrepancia entre su ejecución y un ideal de ejecución. Otras, evalúa como la presencia de otros facilita la ejecución sólo si sostiene una imagen competente acerca de nosotros.

La holgazanería social

La holgazanería social, haraganería social o reducción social del esfuerzo también se conoce como el efecto Ringelmann y se relaciona con la tendencia a disminuir el rendimiento cuando se trabaja en grupo, es decir, a medida que aumenta el número de miembros, el esfuerzo del conjunto no es igual a la suma de todos los esfuerzos de forma individual por lo que la productividad grupal decrece por lo que el esfuerzo del conjunto no es igual a la suma de todos los esfuerzos de los miembros de forma individual. ​

El creador de esta teoría fue el ingeniero francés Maximilien Ringelmann. Este especialista realizó, durante los años 1882 y 1887, diversos estudios sobre la acción de tirar de una cuerda. Este experimento lo realizó tanto de forma individual como con grupos de dos, tres y hasta ocho personas. A medida que el número de miembros que tiraban de la cuerda era mayor, el esfuerzo del resto de miembros disminuía progresivamente. Las observaciones de Max Ringelmann se publicaron en 1913, demostrando así que el trabajo grupal de los diferentes equipos no alcanza a la suma de los esfuerzos individuales.(3)

Estudios realizados a finales del siglo XX (4) permiten inferir que existe la tendencia de las personas a realizar menos trabajo cuando unen sus esfuerzos hacia una meta común, donde las contribuciones específicas no pueden ser identificadas, que cuando son responsables a nivel individual.

El haraganeo social se comprueba cuando en la actividad en común, no se puede contabilizar el aporte individual en los resultados del grupo.

Las investigaciones apuntan a que la reducción social del esfuerzo acontece en alguna de estas circunstancias:

1.- En el grupo, al desarrollar la tarea, aumenta la probabilidad del esfuerzo redundante y gratuito.

2.- No hay clara cohesión del grupo.

3.- No hay responsabilidad, individual o no, respecto al resultado final.

Algunos estudios (5) señalan que la causa se encuentra  en el descenso de la posibilidad de  identificar y por ende, el aminoramiento de la aprehensión de la evaluación, merced a la disolución del individuo en el grupo.

Otros relacionan el porqué de la disminución de los resultados con los impulsos, diferenciando si se producen en tareas simples o complejas. En las tareas simples bajo escrutinio tiende a disminuir  la reducción social del esfuerzo, mientras que se incrementa en caso contrario. En las tareas complejas aumenta en caso de no darse respuestas correctas, lo que conduce a un deterioro de la ejecución.

Muchos son los estudios que se han adelantado y como cualquier ciencia que se relaciona con la conducta humana, se hace difícil dar respuestas exactas.

Reducir la holgazanería social en grupos

Igualmente depende de la sujeción del individuo al mismo, si es una relación laboral, de solidaridad, deportiva, entre otras.

Investigadores señalan que las formas tradicionales para aumentar la motivación individual, como pueden ser la fijación de objetivos y las recompensas o sanciones resultan no ser tan efectiva para reducir el efecto Ringelmann, la experiencia aconseja algunas pautas adecuadas para superar el haraganeo social, veamos:

  • Buscar identificar y determinar el desempeño individual. Si los sujetos saben que se puede identificar el mayor o menor desempeño personal, la holgazanería social disminuye.
  • Fomentar la competitividad dentro del grupo y entre los grupos.
  • Fomentar la idea de que el desempeño individual es indispensable para el éxito del grupo y reducir la creencia de que el esfuerzo personal no añade nada al grupo.
  • En casos de grupos numerosos, procurar segmentarlos para realizar el trabajo en pequeños grupos.
  • Utilizar el trabajo en grupo para tareas que sean difíciles, que supongan un reto a todos los miembros del grupo y que, además, sean consideradas por los sujetos del grupo como relevantes.
  • La cohesión del grupo impide, en gran medida, la aparición de la holgazanería social.

Este es uno de los grandes temas que un líder debe afrontar para ser exitoso en su desempeño. El estudio de la conducta organizacional lo tiene entre sus principales y en la medida en que los lideres conocen y comprenden el desenvolvimiento de su grupo, en esa medida reducen el efecto Ringelmann, la holgazanería social, haraganería social o reducción social del esfuerzo, como bien dese llamar a esta conducta.

Referencias

  1. Gómez Delgado, Tomás y León Rubio, José María. Psicología Social. Orientaciones teóricas y ejercicios prácticos. McGraw Hill. 1998. Pág 30.
  2. Ídem pág. 36
  3. Efecto Ringelmann
  4. Gómez Delgado, Tomás y León Rubio, José María. pág. 37
  5. Idem. Pág 38

Isidro Toro Pampols.·.

Fotos fuente externa

La tendencia a la soledad


 

En un artículo publicado en la revista Harvard Business Review, el científico Vivek Murthy dijo que “vivimos (en los EE UU) en la era más conectada de la historia de la civilización, y aun así, los índices de soledad se han doblado desde 1980. Hoy, más del 40% de los adultos dicen sentirse solos, y los estudios sugieren que el número real podría ser incluso más alto”.  

Esta soledad está asociada con condiciones psicológicas como la depresión, ansiedad, insomnio, miedo y percepción de inseguridad. No son pocos los estudios que hablan del impacto en enfermedades como la hipertensión, fallas cardiacas y menor resistencia inmunológica.

Ya se registran estadísticas que permiten inferir que la muerte le llega antes a los solitarios. 

Los países desarrollados ya han emprendido programas para atender esta tendencia que amenaza a ser una enfermedad social. En Japón le llaman kozoku, que traduce algo así como “grupo solitario”, para designar al creciente número de personas que viven en estas condiciones. En esa nación asiática experimentan con cafeterías con peluches para no hacer sentir solos a los clientes. La tecnología viene acompañar a las personas con un abanico de alternativas que van desde los juegos hasta hasta citas con novios virtuales que aparecen en una aplicación móvil de realidad aumentada. Pero esto acrecienta igualmente la soledad. Es una especie de dialelo. 

¿Hasta qué punto el sistema económico neoliberal contribuye a la soledad?  Un estudio realizado en la Universidad Javeriana, Colombia, señala que esto es el fenómeno de una cultura que prioriza el individualismo. Hoy el modo de relacionarse cohíbe las manifestación de emociones y ello viene profundizando el sentimiento de soledad en países como Japón, la Gran Bretaña o los EE UU:  “es un fenómeno propio de una sociedad neoliberal. La competencia hace que en las ciudades la gente no se conozca con el vecino; especialmente en las clases medias la gente trabaja todo el día y llega a casa y ya no habla con el vecino”, opina el investigador Wilson López. 

Otra lapidaria opinión la ofrece Paul Verhaeghe, autor de El amor en los tiempos de la soledad, en una columna publicada por el diario londinense The Guardian: “La solidaridad se vuelve un lujo muy caro y da paso a las alianzas temporales, con la preocupación principal de extraer más ganancias de la situación que tu contraparte. Los lazos sociales con los colegas se debilitan, así como el compromiso emocional con la empresa o la organización”. 

Las personas cada día viven enfocadas en sus computadores, manteniendo frias relaciones, viven en apartamentos más pequeños y el contacto en el club social o el trabajo es discreto, cumplido y ya.  

A lo interno las relaciones del personal es cada día más impersonal, dando cabida a una competencia más agresiva porque no existen lazos de cercanía entre la mayoría de los empleados.  

Una relación duradera, con cónyuge e hijos implica compromisos, dedicación, costos y esfuerzos. Muchos plantean una relación fugaz donde no se ponga a prueba la tolerancia. Mis necesidades como la atención médica de emergencia  o la de compañía, me las satisface una aplicación. El ser humano está cambiando y no sabemos hasta dónde llegará. 

Económicamente el cooperativismo es una alternativa de socialización, ya que su sistema de asambleas y comités obliga al encuentro. Todo será así hasta que se impongan las reuniones virtuales. Los grupos fraternales como rotarios, masones u otros, pueden correr la misma suerte, ya que cada día se hace menos atractivo reunirse periódicamente para tratar temas sociales, filosóficos o de cultura. Para ello están los grupos en línea donde digo sin percibir la temperatura del salón, aunque inventarán un termómetro incorporado, pero nunca será igual. 

Por de pronto muchos gobiernos comienzan a preocuparse por el tema. El Reino Unido anunció la creación de un Ministerio de la Soledad. Ojala no se quede en la soledad de la burocracia. 

Isidro Toro Pampols.·.

7 marzo 2021

El caballo negro en política

Un triunfo electoral no es predecible a plenitud. Puede ser que una tendencia se muestre ganadora dieciocho meses antes y pierda. En polít...