El Partido Revolucionario Moderno reunió a sus dirigentes (abril 2021) con el fin de tratar temas relativos al desarrollo de la acción de gobierno y su papel como baluarte en la gestión.
El presidente Abinader en su discurso esbozo, entre otros temas, el “deber ser” de un partido moderno, que tenga presente las exigencias de una sociedad que ya no acepta el jingle repetitivo y cansón del eslogan propagandístico. Una sociedad que se comunica en tiempo real con lo que sucede en el mundo y hace planteamientos que exige no dejarlos en el aire. Para ello el partido requiere tener una comunicación diáfana y fluida: a lo interno desde la base a la cúpula y viceversa; a lo externo, que las instancias partidistas estén conectadas con sus comunidades para llevar el mensaje del partido/gobierno y a su vez informar a las jerarquías del sentir de la sociedad. Lo anterior es importante porque actúa como validación de lo que se recoge en las redes sociales que en ocasiones son manipuladas por programadores de la inteligencia artificial (IA) que es la inteligencia llevada a cabo por máquinas, del Internet de las cosas (IdC), que es la conexión de internet más con objetos que con personas, controlando y ordenando el acceso a datos, siempre con un cerebro que busca conducir la opinión del público.