Artículos de Isidro Toro Pampols .·.
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jueves, 1 de septiembre de 2022

El asociacionismo en el campo político

 

El ser humano, a través de la historia, tiene la tendencia a crear asociaciones cívicas, políticas, culturales, entre otras. El fenómeno asociativo se explica por el instinto gregario de los individuos. En el campo social y particularmente en la democracia, se ve potencializado por ser inherente a su existencia. A pesar de lo señalado, hoy los partidos políticos están asechados por grandes peligros.  

En sociología de las organizaciones, la asociación es la unión libre de personas, grupos u organizaciones con fines propios, donde las unidades agrupadas como miembros aportan su contribución en la realización de los objetivos comunes. (1) De acuerdo con la precitada definición, son asociaciones las cooperativas, los sindicatos, los grupos de interés, partidos políticos, las iniciativas ciudadanas y los grupos de autoayuda.

miércoles, 15 de diciembre de 2021

La pasión y la razón compiten en el alma humana

 

En la actividad diaria las personas rara vez se preguntan si sus acciones las guían la pasión o la razón. Y aún son menos los que se interrogan: ¿Cuál es su pasión más constructiva?, ¿qué beneficio le aporta esa pasión a usted y a la sociedad?; ¿Cuál es su pasión más destructiva?, ¿qué perjuicio le causa a usted y a la sociedad?

El Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) identifica la razón con equidad, justicia, rectitud. La palabra razón deriva del griego ratio, que significa equilibrio. La razón es necesaria para vencer las pasiones y someter la voluntad que nos desvía del camino en el cual purificamos nuestras costumbres.

sábado, 2 de octubre de 2021

Cinco tesis capitales de la antropología cristiana

 


El cristianismo ha marcado el devenir de la civilización occidental. Los teólogos, desde los primeros siglos, han desarrollado un cuerpo de ideas las cuales sustentan el pensamiento religioso y para ello han utilizado la filosofía, particularmente la griega, como herramienta que ayuda a comprender un planteamiento que, si bien está basado en la fe, se explica mediante la razón. La antropología cristiana sustenta cinco tesis capitales, sobre las cuales se levanta el andamiaje de esta religión. Las mismas son las siguientes:

jueves, 30 de septiembre de 2021

La generación babyboomers y el cooperativismo


 

La generación babyboomers son los norteamericanos nacidos entre 1945 y 1964, época con gran incremento de la tasa de natalidad registrada tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. Esta generación creció con nuevas herramientas de socialización, tal como la televisión, con el inicio de la carrera espacial y fueron testigo de muchas luchas por valores sociales, como los Derechos Civiles, el de las mujeres luego de su incorporación en masa al mundo laboral, hecho producido durante la Guerra. Los nacidos entre 1945 y 1952, vivieron de alguna manera los cambios que en la mentalidad y en las instituciones significó dicha época: La Guerra Fría, la Segunda Ola Feminista, asesinato del presidente Kennedy, la Revolución Cultura China,

sucesos políticos como el Watergate, que implicó la renuncia de un presidente de los EE. UU.; el Mayo Francés, la rebelión estudiantil mexicana y la matanza en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco, el movimiento contracultural de los hippies, la carrera espacial, entre muchos otros.

Según algunas investigaciones académicas, esta generación está orientada al trabajo en comunidad, instruida para liderar grupos y para identificar qué rol desempeña cada miembro. No tienden al individualismo: son buenos creando equipos.

La generación babyboomers  se estima que poseen unas 12 millones de empresas en todo el país. Ahora bien, se vaticina que alrededor de un 70% de sus empresas cambiarán de manos próximamente, pero con una tendencia: muchos de sus hijos no asumen las firmas de sus padres, por lo que particularmente los emprendedores de pequeñas sociedades deben pensar en vender o cerrar, perdiendo años de esfuerzos.

El Instituto de la Democracia en el Trabajo (DAWI), una organización sin fines de lucro que da soporte al desarrollo de cooperativas de trabajadores, señala que se ha abierto un nuevo nicho de negocios: calculan que hasta un 40% de las cooperativas nacieron por la vía de propietarios que resolvieron vender sus acciones a los empleados y estos se organizaron en cooperativas.

El apalancamiento de estas cooperativas es de varias fuentes. The Working World es una Institución Financiera de Desarrollo de la Comunidad (IFDC), que tiene programas para empresas propiedad de sus trabajadores, ofreciendo créditos a estas cooperativas que no tienen acceso a los préstamos bancarios. También han invitado a particulares a asociarse e invertir, igual socios han pedido préstamos particulares a la banca y han depositado su confianza en sus cooperativas.

Estudios de DAWI indican que si bien las cooperativas enfrentan muchos obstáculos, los beneficios son sólidos y pronunciados. Un estudio de la Universidad Estatal de Nueva Jersey (Rutgers) concluye que convertir la empresa en propiedad de sus empleados  aumenta las ganancias hasta un 14% y eso no se logra en detrimento de los salarios. Más bien es a la inversa. Hay ejemplos donde se evidencia que aumentaron la nomina y los sueldos, gracias a la productividad.

El cooperativismo norteamericano, definitivamente, es un sendero para canalizar emprendimientos inclusivos de la población trabajadora de ese país.

Isidro Toro Pampols.·.

miércoles, 29 de septiembre de 2021

El origen de los Caribes, según otras tribus

  


Los belicosos Caribes respondían a su presente con la siguiente afirmación: Ana-Carine-Rote, lo que se traduce por “sólo los Caribes son gentes”. Y frente a las otras tribus afirmaban: «Amucon-Paparoro Iloto-Manto», todas las demás gentes son esclavos.

Sobre sus orígenes hay teorías; poco se sabe si ellos tenían algunas formulaciones o cosmogonía. Pero, cosa distinta eran las otras tribus que le atribuían orígenes singulares, por decir lo menos.

Las tribus Salivas decían que el dios Purú envió a su hijo desde el cielo a matar una víbora que atacaba a la gente que vivía en la región del río Orinoco. El enviado logró su cometido, traduciéndose esta acción en gran alegría de los habitantes ya que los liberaba de tamaña amenaza. Pero el júbilo duró poco. Al secarse el cuero de la serpiente y podrirse sus entrañas se formaron gusanos los cuales se transformaron en un indio Caribe con su mujer. Estos Caribes  son los bravos, crueles e inhumanos Caribes que poblaban las riberas del Orinoco.

Los indios Achaguas, decían que los Caribes eran descendientes de los tigres, por ello la crueldad. La palabra Chavi significa tigre en su lengua, de allí proviene la palabra Chavinavi, que significa “Caribe oriundo de tigre”

Otras tribus Achaguas combinaban la palabra chavi, que significa tigre, con Chavina, lanza; y de las dos combinadas obtenían el nombre de los Caribes, a quienes llamaban Chavinavis, o sea, hijos de tigre y lanza.

Lo cierto es que la llegada de los europeos, los Caribes controlaban buena parte del territorio que hoy es Venezuela y los mismos, según los cronistas, tenían fama de caníbales.

Isidro Toro Pampols.·.

 

Bibliografía:

Siso, Carlos. La Formación del Pueblo Venezolano. Ediciones Presidencia de la República. 7ª edición. Caracas 1986

Foto fuente externa
Descendientes actuales de tribu Caribe

 

lunes, 27 de septiembre de 2021

El discurso sobre la sociedad civil

Tocqueville (1805-1859) analizó las sociedades democráticas tomando como referencia su experiencia adquirida en la visita que realizó a los Estados Unidos, llegando a la conclusión de que la participación por parte de los ciudadanos en instituciones igualitarias, sean estas asociaciones civiles u organizaciones partidistas, era necesaria para la preservación del carácter democrático de la cultura política o de las instituciones sociales y estatales. Hoy, aplicando este criterio, sentimos que es importante la presencia de la sociedad civil sobre la cual debe basarse un sistema político fundado en principios igualitarios y de inclusión universal.

Desde el ángulo teórico y en el discurso político, este planteamiento ha sido objeto de análisis y críticas. Es difícil elaborar una teoría política de la sociedad civil a pesar de importantes trabajos como el de los profesores Jean L. Cohen (Universidad de Columbia) y Andrew Arato (Nueva Escuela de Investigación Social de Nueva York), quienes en su obra Sociedad Civil y Teoría Política (FCE, México 2000), nos ofrecen una panorámica sobre el tema tal como se ha planteado en Europa y en los EE UU.

La historia de la sociedad civil también es materia de debate. Para el sociólogo español Salvador Giner tiene sus orígenes en las revoluciones holandesa e inglesa del siglo XVII y se consolidó en la americana y la francesa de finales del siglo XVIII (Giner, El destino de la sociedad civil, 2008). Nos quedaremos con este planteamiento sin obviar que existen otros, ya que en Ciencias Sociales no hay nada absoluto.

Hay quienes dividen a la sociedad en las esferas pública y privada, formando la sociedad civil parte de la primera, constituida por el Estado y la sociedad, como noción “históricamente evolucionada” en la cual interactúan y luchan los distintos intereses en una relación dialéctica, donde las opciones privadas se expresan en forma colectiva por medio de asociaciones, grupos de interés e incluso partidos políticos (Giner).

El concepto se ha desarrollado desde diversas ópticas. Para Marx la sociedad burguesa construye la supra estructura estatal sobre la sociedad civil y ésta quedará, finalmente, subsumida en una sociedad sin clases. Para los liberales (Tocqueville) la pluralidad de actores y la confrontación de intereses supone la existencia de una sociedad civil. Y entre estos polos, hay una variedad de autores que han trabajado el tema dejando textos de indudable importancia.

En República Dominicana durante el tiempo electoral del año 2020, grupos que se arropan en la noción de sociedad civil jugaron un papel importante en el certamen eleccionario. El argumento de la sociedad civil se coloca sobre relieve en discursos, proclamas, consignas, entre otras formas de comunicación política.

Veamos sucintamente unos enfoques que sirven como escuadra y compas para analizar lo que se dice en política sobre el tema. Primero, si lo que se expresa tiene que ver con reforzar formas tradicionales de democracia representativa o si promueve una evolución hacia la democracia participativa. Segundo, si refuerza los derechos alcanzados o si persigue el progreso hacia la defensa de otros, como los difusos, que fortalecen los argumentos de distintas expresiones de la sociedad civil. Tercero, si se identifica la sociedad civil con el libre mercado de los neoliberales, considerando que el mundo se reduce al binomio Estado y mercado, subsumiendo la sociedad al segundo, o defiende los espacios de la sociedad frente al mercado.

Muchos otros signos podemos identificar para evaluar una comunicación con respecto a la sociedad civil, pero esos tres son lo bastante amplio y la coloca en el ámbito de la política, liberándola de la exclusiva visión económica donde muchos la quieren encasillar.

II

La desobediencia civil puesta de manifiesto durante las últimas décadas del siglo XX como alternativa para hacer frente a gobiernos dictatoriales en América Latina y autoritarios de corte comunista o del eufemísticamente denominado socialismo real, en Europa oriental, revivió la idea de sociedad civil y la colocó de nuevo en el menú de interés de los pensadores políticos y académicos, lo que la llevó al discurso partidario y se revitalizó gracias a organizaciones variopinta que se cobijan bajo la amplia y en ocasiones acomodaticia por ser útil a grupos con distintos intereses, idea de sociedad civil.

En este artículo veremos algunos aspectos del concepto de sociedad civil, lo que nos permitirá hacernos una idea de esta, acicatear nuestra curiosidad en caso de tener interés buscando en otros textos y, si lo deseamos, hacernos de nuestra propia idea de sociedad civil y así poder encuadrar los discursos que sobre ella nos comuniquen, colocarlos en el modelo reseñado ut supra, o bien al esquema que individualmente cada quien desarrolle.

Jean Cohen y Andrew Arato definen la sociedad civil como: “una esfera de interacción social entre la economía y el Estado, compuesta ante todo de la esfera íntima (en especial la familia), la esfera de las asociaciones (en especial las asociaciones voluntarias), los movimientos sociales y la forma de comunicación pública. La sociedad civil moderna se conforma por formas de auto constitución y auto movilización. Se institucionaliza y generaliza mediante las leyes, y especialmente los derechos objetivos, (en tanto que son producto de su intervención en su formación y transformación) que estabilizan la diferenciación social” (1)

Esta definición de sociedad civil es bastante amplia. Primero, la coloca entre el Estado y la economía, lo que no la inhibe de participar en la formación de las leyes, diseño de políticas públicas, pero teniendo claro que las organizaciones de la sociedad civil no buscan controlar el mando político ni el mercado, lo que buscan es servir al poder en la permanente dinámica de legislar, transformar instituciones y tratar de alcanzar el objetivo de un Estado armónico y equilibrado donde se facilite la gobernanza. Segundo, enmarca en su composición a la familia, a las asociaciones voluntarias, movimientos sociales y las formas de comunicación pública. En este sentido es importante profundizar que la sociedad civil así pensada, no es una manifestación aislada de la colectividad, sino una de las expresiones más profunda de la comunidad. Considerar como parte de la sociedad civil a formas de la comunicación pública adquiere hoy un papel relevante, si observamos la incidencia que tienen las redes sociales construidas con las herramientas que aportan la Internet.

Finalmente, la definición de Cohen y Arato nos hablan de institucionalidad de la sociedad civil gracias a los derechos objetivos los cuales se plasman en leyes que en cierta medida son producto de las aspiraciones de la misma sociedad civil. Entendemos por derecho objetivo, el conjunto de reglas impuestas en consenso o por consentimiento colectivo de una comunidad que de una u otra forma buscan preservar y proteger el bienestar de una población (2)

La sociedad civil se define de distintas maneras, según distintos autores. Wikipedia, por ejemplo, la precisa “como concepto de la ciencia social, (que) designa a la diversidad de personas que con categoría de ciudadanos y generalmente de manera colectiva, actúan para tomar decisiones en el ámbito público que consideran a todo individuo que se halla fuera de las estructuras gubernamentales”. Así como ésta, encontraremos muchas que tienen en común que son conjunto de personas que comparten ciertas características y que tienen objetivos compartidos.

La sociedad civil ha resurgido en muchas naciones como uno de los motores del cambio político, lo que ha generado consecuencia tanto en los defensores del mercado a ultranza, como en los que aspiran un Estado democrático sin dejar de ser rector, promotor y regulador, como polo de un continuo, donde entre ambos extremos se ubican distintas experiencias o aspiraciones de grados de aplicación de la participación ciudadana en la construcción del porvenir.  

III

Son recurrentes las referencias a la sociedad civil en el debate partidista cotidiano. Por ello, en la primera parte desarrollamos un pequeño modelo teórico que nos sea útil para encuadrar lo que se diga sobre el tema. En la segunda abordamos el concepto de sociedad civil, cómo se define según el trabajo de los académicos Jean Cohen y Andrew Arato, quienes han profundizado en el estudio del tema. No son los únicos, ya que desde la Antigüedad se viene hablando de la sociedad civil, aunque no se tenga la intención de precisarla, así que la obra de estos investigadores contemporáneos y sus conclusiones son una buena base para profundizar en el estudio de esta categoría social.

Ahora vamos a dar unas pinceladas sobre algunos acontecimientos que han colocado a la sociedad civil en el menú del debate político y social a partir de la segunda mitad del siglo XX. Veamos.

Durante el siglo XIX las fuerzas políticas que representaron al liberalismo y su expresión en la economía de mercado auto regulado se manifestaron con fuerza hasta el punto de que se generó como reacción un enérgico movimiento políticos de masas identificado con los socialdemócratas-comunistas (en ese momento no se había producido aún tal escisión dentro del movimiento obrero marxista, únicamente separado de la rama anarquista-bakuninista). Para enfrentar esta amenaza, Otto von Bismarck, quien ha sido considerado un ardiente monárquico y nacionalista, siendo el último representante del despotismo ilustrado y al mismo tiempo como el padre fundador de la Alemania moderna, implementó una serie de reformas que él llamó «cristianismo aplicado». Posteriormente se refirió al proyecto como «Socialismo de Estado».

En el siglo XX, tras las dos guerras mundiales, el mundo fue dividido por una “cortina de hierro” o “telón de acero”, que materializó la frontera política, ideológica y, en algunos casos física también, entre la Europa occidental (Bloque Capitalista) y Europa oriental (Bloque Comunista). Con el tiempo la división se extenderá por Asía, África e incluso por Hispanoamérica.

Si bien es cierto que por razones didácticas se habla de dos grandes bloques, estos a lo interno no eran homogéneos y prueba de ello es que en Europa occidental se instauraron regímenes basados en formas de Estado social de derechos practicantes del keynesianismo, que en resumen intentaban dotar a las instituciones, nacionales o internacionales, de poder para controlar la economía en las épocas de recesión o crisis capitalista. Pero allí se permitirán expresiones organizadas de la sociedad civil que actuarán en comunidad con la libertad que le proporciona el sistema político liberal imperante. Aunque no era igual en todo Occidente, ya que los países latinoamericanos estaban plagados de dictaduras militares donde la sociedad civil tenía espacios reducidos, pero en general, existía una expresión que se revitalizaba de manera diferente de acuerdo a lugares y momentos.

Diferente se mostraba el bloque soviético comunista. Aunque tampoco era homogéneo y ejemplo de ello fueron las revoluciones liberadoras sucedidas tanto en Hungría en 1956 como en Checoslovaquia en 1968, lugares donde era un trabajo duro y peligroso para la sociedad civil expresarse, ya que en ambos ejemplos se aplastó la manifestación disidente con tanques de guerras, asesinatos y campos de concentración.

Los polacos de su lado estudiaron lo sucedido tanto en Hungría como en Checoslovaquia y emprendieron caminos sobre como interiorizar la idea de democracia en las esferas fuera de control del Estado e ir creciendo en las dimensiones de la vida social, sin retar el papel predominante del partido. Segundo, el objetivo primario no era una revolución social, sino una reforma estructural obtenida como resultado de una presión social organizada desde abajo. Es lo que Jacek Jan Kuroń, quien fue uno de los líderes democráticos de oposición en la República Popular de Polonia, llamó una “revolución auto limitada”.

En este marco nace Solidaridad como sindicato no gubernamental polaco, el cual inicia sus actividades en agosto de 1980 en los astilleros de Gdańsk, donde Lech Wałęsa junto a otros obreros lo fundaron clandestinamente, cuya principal demanda era la constitución de sindicatos autónomos del partido y del gobierno, como existían desde mucho atrás en Yugoslavia e intentaron hacer en 1968 en Checoslovaquia, durante la Primavera de Praga.

Los primeros éxitos de Solidaridad se dan con los Acuerdos de Gdańsk y los subsecuentes de agosto y septiembre de 1980. Pero estos pactos llevan profundas dudas ya que se reconocían “derechos” en un Estado socialista autoritario cuya característica es la ausencia de tribunales independientes, códigos legales confusos y ausencia de un gremio de abogados independientes. O sea, que en la práctica se podrían perfectamente anular las conquistas sindicales.

Si bien es cierto lo señalado en el párrafo anterior, los sucesos que dieron origen al Sindicato Solidaridad fortalecieron el papel de la Iglesia católica como vehículo de expresión de una sociedad civil que estaba tomando consciencia de su realidad en un mundo que buscaba derribar barreras que constreñían las formas libertarias de vida.

La agitación que se inició en Polonia en 1980, sin dejar de recordar a Hungría y Checoslovaquia, y todo el proceso político que le siguió donde se sucedieron hechos como el encarcelamiento en 1981 de los líderes de Solidaridad y la ilegalización del Sindicato en 1982, llevó como corolario a las Revoluciones de 1989, también conocidas como “El Otoño de las Naciones”, lo que fue una ola revolucionaria que recorrió Europa central y oriental en el otoño de 1989, desencadenando el derrocamiento de los estados socialistas de estilo soviético en pocos meses.

Entre muchas consecuencias, podemos señalar que la idea de sociedad civil se revitalizó tanto en los países de Europa oriental, como en los occidentales y hoy hay que contar con ella, con sus diferentes formas organizativas y de expresión, para lograr los avances que soñamos para conquistar una calidad de vida que dignifique la existencia del ser humano.

Nota

1.  Cohen, Jean L.; Arato, Andrew. Sociedad civil y teoría política. Fondo de Cultura Económica. México. 2000. Pág. 08, 09.

2.  Definiciónyquees.es

Bibliografía

Cohen, Jean L.; Arato, Andrew. Sociedad civil y teoría política. Fondo de Cultura Económica. México. 2000.

Giner, S., & Moreno, L. (1990). La sociedad civil en Europa Occidental. Estudios Internacionales. Revista Académica de la Universidad de Chile.

Wikipedia.

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