En el año 1990, a raíz de la Convención sobre
los Derechos del Niño de 1989, el Instituto Dominicano de Seguros
Sociales (IDSS) emprendió un proyecto piloto de guardería cercana a una
zona franca en Puerto Plata, apoyada por el seguro social de salud, para
que los padres trabajadores contaran con un lugar seguro para dejar a
sus hijos. La diferencia de estas estancias infantiles de las que
construye el Gobierno es que las últimas están dedicadas a mujeres
solteras y madres, en lugares muy pobres.
Es en el año 2001, con la promulgación de la Ley 87-01 que instituye
el Sistema Dominicano de Seguridad Social, es cuando se busca promover y
fortalecer las Estancias Infantiles. En el Art. 134 establece:
Protección del menor mediante Estancias Infantiles. “El Sistema
Dominicano de Seguridad Social (SDSS) desarrollará servicios de
Estancias Infantiles para atender a los hijos y las hijas de los
trabajadores, y las trabajadoras desde los cuarenta y cinco (45) días de
nacidos/as hasta cumplir los cinco años de edad”.
Allí hay una oportunidad para emprendedores, quienes organizados en
cooperativas, puedan desarrollar una actividad que genera valor agregado
tanto a las empresas como a las familias de los asalariados.
Algunos países como Uruguay o el Reino Unido exhiben experiencias
exitosas en la materia. Buscan coadyuvar a las familias en la atención
de los primeros años de vida de los hijos de los trabajadores, los
cuales son cruciales para su crecimiento y desarrollo saludable. La Ley
dominicana 87-01 tiene ese objetivo y las cooperativas pueden ser la vía
para desarrollar una red de estancias infantiles que cumplan con el
mandato legal.
La sensibilidad que se encuentra en el mundo de las cooperativas es
un factor importante para promover estas asociaciones donde se debe
construir un entorno afectuoso, de protección, atención, nutrición,
espacios de juegos educativos, entre otros ambientes.
Igual es una oportunidad para incorporar a emprendedores a una
actividad productiva y útil a la sociedad. Educadores, nutricionistas,
psicólogos, profesionales de la salud, entre otros expertos y peritos
tendrían la oportunidad de levantar proyectos cooperativos en el marco
de una filosofía eminentemente humanitaria y con un sentido colectivo
donde se vive la armonía y la solidaridad.
Las autoridades que se estrenan en el periodo gubernamental
dominicano 2020 – 2024, tienen un campo para desarrollar un programa de
profundo contenido social al tiempo de fortalecer el sector que es
columna vertebral de la economía social en cualquier país del mundo. El
apoyo entusiasta lo tendrán de todo el mundo cooperativo: el Conacoop,
las Federaciones y las cooperativas a lo largo y ancho de la geografía
nacional.
Por los momentos, colocamos la idea que ya exhibe experiencia en el
extranjero y que en la República Dominicana cuenta con miles de
emprendedores seguro dispuestos a echarla hacia adelante, con un mínimo
apoyo de una mano solidaria con sensibilidad social.
Isidro Toro Pampols.·.